El jinete de salto firma una destacada actuación en Puigcerdà con Emmi VDR Z y Queen del Amor, dos caballos jóvenes que ya apuntan maneras y que dejan grandes sensaciones de cara al futuro
La formación de un caballo de salto es un proceso que exige tiempo, paciencia y una planificación cuidadosa. Cuando además se trata de ejemplares de cinco y seis años, cada recorrido se convierte en una oportunidad para ganar experiencia, adquirir confianza y comprobar hasta dónde puede llegar el potencial de cada joven caballo.
En la Ruta de la Cerdanya, en Puigcerdà, el jinete Benjamín Fernández Alanzor ha vivido precisamente una de esas semanas en las que el trabajo comienza a traducirse en resultados. Durante dos semanas de competición, participó en las pruebas destinadas a caballos jóvenes con Emmi VDR Z, de cinco años, y Queen del Amor, de seis.
Y el balance no pudo ser más positivo.
Emmi VDR Z, mejor caballo de cinco años
La gran protagonista de la competición fue Emmi VDR Z, una joven yegua de apenas cinco años y con una experiencia todavía muy limitada.
A pesar de ello, su rendimiento en Puigcerdà fue sobresaliente. Emmi consiguió el trofeo a mejor caballo de cinco años de las dos semanas de competición, demostrando una regularidad y una actitud que han sorprendido incluso a su propio equipo.
Pero el resultado adquiere todavía más valor cuando se conoce la corta trayectoria de la yegua.
«Es una yegua que tiene muy poquita experiencia. No lleva ni un año montada.»
En un caballo de cinco años, esa falta de experiencia hace que cada competición sea especialmente importante. La capacidad para afrontar los recorridos con tranquilidad, asimilar el aprendizaje y mantener una actitud positiva resulta fundamental.
Y precisamente esa actitud es una de las características que más está llamando la atención.
«Ahora mismo nos tiene a todos encantados con su actitud en la pista y su calidad.»
Tercera de la general de cuatro semanas
El rendimiento de Emmi VDR Z no se limitó a las dos semanas en las que compitió Benjamín.
En la clasificación final de las cuatro semanas de la Ruta de la Cerdanya, la joven yegua terminó tercera de la general.
Un resultado especialmente destacable teniendo en cuenta que se trata de un animal que todavía se encuentra en plena fase de formación y que cuenta con menos de un año de trabajo bajo la silla.
La progresión de Emmi se convierte así en uno de los aspectos más interesantes del proyecto de caballos jóvenes de Benjamín Fernández Alanzor.
Queen del Amor, una apuesta reciente
Junto a Emmi, Benjamín compitió con Queen del Amor, una yegua de seis años con la que el equipo todavía está comenzando a descubrir todo su potencial.
El caballo lleva únicamente dos meses en el equipo, por lo que el conocimiento entre jinete y caballo todavía está en una fase inicial.
«No lo conocemos mucho aún.»
A pesar de ese corto periodo de adaptación, Queen del Amor respondió de manera muy positiva.
La joven yegua terminó quinta en su prueba y alcanzó la séptima posición en la clasificación general de las cuatro semanas.
Un resultado que abre una perspectiva especialmente ilusionante teniendo en cuenta que todavía existe mucho margen para seguir conociéndose y evolucionando como binomio.

Dos caballos, dos procesos de formación
Aunque Emmi VDR Z y Queen del Amor se encuentran en edades similares, sus situaciones son diferentes.
Emmi lleva menos de un año montada, mientras que Queen del Amor acaba de incorporarse al proyecto hace apenas dos meses.
Sin embargo, Benjamín tiene claro lo que ve en ambas.
«Ambos caballos son muy buenos y tenemos mucha ilusión puesta en ellos.»
En el caso de Queen, además, destaca especialmente su inteligencia.
«Es un caballo súper inteligente y muy bueno.»
Para un proyecto centrado en caballos jóvenes, disponer de ejemplares con capacidad de aprendizaje y buena actitud resulta fundamental. La competición no solo sirve para buscar resultados, sino también para proporcionar experiencias que permitan al caballo evolucionar de manera progresiva.
Recorridos pensados para los jóvenes
Benjamín también pone en valor el trabajo realizado en el diseño de las pruebas de caballos jóvenes.
Su valoración de los recorridos de la Ruta de la Cerdanya es especialmente positiva:
«Las pruebas estuvieron muy bien puestas. Progresivas y cómodas para los caballos.»
Una característica importante cuando se trabaja con ejemplares de cinco y seis años.
Los recorridos progresivos permiten que los caballos puedan afrontar las dificultades de manera gradual, acumulando experiencia sin perder confianza.
Según el jinete, esta planificación permitió que los participantes pudieran competir con buenas sensaciones:
«Creo que todos pudieron saltar súper.»
La Cerdanya, un escenario privilegiado
La competición en Puigcerdà tiene además un componente que va más allá de la pista.
Benjamín define el concurso como:
«Un concurso chulísimo.»
Y destaca tanto el nivel deportivo como el entorno.
«Buen nivel. Buena competición en un entorno espectacular para los caballos.»
No es la primera vez que el jinete participa en esta competición. Esta edición supone su tercer año en la Ruta de la Cerdanya y todo apunta a que la experiencia tendrá continuidad.
«Seguramente el próximo año repetiremos.»
Una fidelidad que habla también de la valoración que hace el jinete de un concurso que combina competición, formación de caballos jóvenes y un entorno especialmente atractivo para la práctica ecuestre.
Resultados que alimentan la ilusión
El balance deportivo deja motivos de sobra para el optimismo.
Emmi VDR Z:
🏆 Mejor caballo de cinco años de las dos semanas de competición.
🥉 Tercera clasificada en la general de las cuatro semanas.
Queen del Amor:
5.ª clasificada en su prueba.
7.ª clasificada en la general de las cuatro semanas.
Pero Benjamín prefiere mirar más allá de las posiciones.
Su valoración después de estas semanas de competición es clara:
«La verdad que estoy muy contento con ambos caballos, han saltado muy, muy bien.»
Y esa satisfacción tiene especial valor cuando hablamos de caballos que todavía están construyendo su carrera deportiva.
Un proyecto que necesita equipo
Detrás de los resultados de un jinete y sus caballos existe siempre un trabajo colectivo.
Benjamín quiso aprovechar la ocasión para reconocer expresamente el apoyo de VR Sport Horses, pieza importante dentro de este proyecto de formación y competición de caballos jóvenes.
«Quería agradecer a VR Sport Horses por apoyar este proyecto de caballos jóvenes, por su pasión y por todo lo que hacen para que pueda tener estos caballos y estos resultados.»
Una colaboración que, según explica el propio jinete, resulta fundamental.
«Sin la gente que me acompaña sería imposible.»
En el deporte ecuestre, donde la preparación del caballo se desarrolla durante meses y años, el trabajo de entrenadores, propietarios, equipos de apoyo y profesionales que rodean al binomio resulta esencial para que los proyectos puedan crecer.
El futuro empieza ahora
La Ruta de la Cerdanya deja a Benjamín Fernández Alanzor con dos jóvenes caballos que han demostrado tener argumentos para ilusionar.
Emmi VDR Z, con solo cinco años y menos de un año de trabajo bajo la silla, ya ha demostrado capacidad para competir al máximo nivel entre los jóvenes y ha terminado tercera de la general.
Queen del Amor, incorporada hace apenas dos meses, ha respondido con un quinto puesto y una séptima posición en la clasificación global.
Dos caballos, dos procesos diferentes y un mismo objetivo: seguir creciendo dentro de la pista de salto.
Porque, como resume Benjamín:
«Con caballos y concursos así, este deporte es mucho mejor.»
Y en Puigcerdà, los resultados de Emmi VDR Z y Queen del Amor han dejado claro que este proyecto de futuro merece ser seguido de cerca.
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