El vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras y Territorio, Vicente Martínez Mus, ha manifestado su profunda preocupación por el deficiente mantenimiento del Carraixet . El titular de la conselleria ha señalado directamente a la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) como responsable de una situación que califica de “casi endémica” y que, según sus palabras, está generando un hartazgo creciente en la administración autonómica. La inacción en un cauce tan relevante para la comarca es un asunto que requiere atención urgente.
Martínez Mus ha lamentado que esta falta de cuidado en el barranco del Carraixet no es un hecho aislado, sino una constante que se repite con el tiempo. La advertencia del conseller subraya la necesidad de una actuación decidida por parte de la CHJ para garantizar la seguridad y la funcionalidad del barranco, especialmente ante episodios de lluvias intensas que suelen afectar a la zona. La ciudadanía valenciana espera soluciones concretas a este problema recurrente.
La CHJ, bajo el foco por su gestión del barranco
La Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) se encuentra bajo el escrutinio del Consell por la gestión y el estado del barranco del Carraixet. La insistencia de Martínez Mus refleja una tensión creciente entre ambas instituciones, donde la Generalitat exige una mayor implicación en el cuidado de infraestructuras hídricas vitales. Este tipo de barrancos, si no se mantienen adecuadamente, pueden convertirse en un riesgo importante para las poblaciones cercanas.
La situación actual del Carraixet pone de manifiesto la importancia de la coordinación entre administraciones para la prevención de riesgos y el correcto funcionamiento de los ecosistemas fluviales. Los valencianos necesitan garantías de que sus cauces están en óptimas condiciones, no solo por una cuestión estética, sino por la seguridad de sus hogares y cultivos. Este es un problema que va más allá de la simple limpieza, afectando a la planificación territorial y la resiliencia frente al cambio climático.
Consecuencias de la falta de actuaciones periódicas
La ausencia de un mantenimiento Carraixet regular y efectivo por parte de la CHJ tiene implicaciones directas para los municipios ribereños. La acumulación de vegetación, sedimentos y residuos en el cauce del barranco reduce su capacidad de desagüe, aumentando el riesgo de desbordamientos e inundaciones en caso de fuertes precipitaciones. Esta situación compromete la seguridad de infraestructuras y viviendas, generando una preocupación legítima entre los vecinos.
La reclamación del conseller Martínez Mus no solo busca una reacción inmediata, sino también un compromiso a largo plazo para establecer un plan de mantenimiento preventivo y constante. Es fundamental que la CHJ asuma su responsabilidad para evitar que la situación se agrave y que los valencianos no tengan que enfrentarse a consecuencias previsibles y evitables. La ciudadanía espera y merece una gestión diligente de sus recursos hídricos. Puedes leer más sobre la noticia original aquí .





















