El anhelado camino ciclopeatonal del Grau comienza a tomar forma, con la construcción de una pasarela metálica de 54 metros que se perfila como el elemento central de esta nueva infraestructura. La obra, supervisada por el concejal de Urbanismo, Juan Giner, avanza para unir el Jardín del Túria, desde el entorno del Oceanogràfic, con el Pont de les Drassanes, conectando así los distritos de Poblats Marítims, Camins al Grau y Quatre Carreres con la fachada marítima.
Esta conexión, considerada una demanda histórica por los vecinos, permitirá completar el gran corredor verde del Túria en su tramo final, ofreciendo una senda de uso compartido de 1,3 kilómetros de longitud y un ancho variable entre 3 y casi 6 metros, con prioridad peatonal. La inversión total asciende a 1,8 millones de euros, cofinanciados por el Ayuntamiento de València y la Generalitat en el marco de la Capitalidad Verde Europea 2024.
La pasarela: un diseño robusto para el cauce
El corazón del proyecto es una singular pasarela metálica de doble vano, con tramos de 35 y 19 metros de luz, sumando un total de 54 metros y 4,5 metros de anchura útil. Su diseño está pensado para cruzar el cauce sin apoyos intermedios, evitando así afectar la capacidad hidráulica del río. Juan Giner ha detallado que la pasarela ya se encuentra en fabricación y su colocación está prevista para finales de año, con una duración estimada de dos meses.
La seguridad frente a posibles crecidas ha sido una prioridad en su diseño, que incorpora un estudio hidráulico específico. El tablero se ubicará por encima de la lámina de agua de una avenida de 500 años de período de retorno, con medio metro de resguardo, y con un metro adicional para avenidas de 100 años. Esto garantiza la integridad de la infraestructura incluso en eventos fluviales extremos.
Un recorrido accesible y equipado para los valencianos
Más allá de la pasarela, el recorrido continuará por el margen derecho del cauce, pasando bajo el puente ferroviario de la Serradora a través de un paso inferior que se acondicionará para mejorar su accesibilidad. A la altura de la estación de bombeo de Cantarranas, el itinerario se bifurcará: el carril ciclista seguirá por la calle de L’Estacioneta y el peatonal rodeará el borde oeste del Pont de les Drassanes.
El proyecto contempla la creación de tres zonas de descanso con bancos, alumbrado público de bajo consumo con sensores de presencia, arbolado y vegetación de bajo mantenimiento, mobiliario urbano, aparcabicis, fuentes bebedero y videovigilancia. Las rampas de acceso a la pasarela se han diseñado para cumplir con los criterios de accesibilidad universal, asegurando que todos los valencianos puedan disfrutar de esta nueva conexión que se espera esté finalizada en el primer trimestre de 2027.
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