Ian Caldwell es un escritor de los Estados Unidos, especialmente conocido por su primera novela: El enigma del cuatro.
En El quinto Evangelio el autor, tras 10 años de investigación, intenta lanzar al lector, especialmente en los creyentes, varias cuestiones de relativa importancia, pero, en mi opinión, no llega a alcanzar sus objetivos. Como se suele decir: el que mucho abarca, poco aprieta. Vemos en primer lugar su reseña.
2004, Museos vaticanos. Mientras el poder de Juan Pablo II flaquea bajo el manto de la enfermedad, una misteriosa exposición se organiza en el Vaticano. Sin embargo, una semana antes de la inauguración, encuentran al comisario de esta asesinado en los jardines de la residencia papal. Esa misma noche un maleante se cuela en casa del padre Alex Andreou, socio del fallecido.
La policía pontificia avanza a ciegas en la investigación, por lo que el padre Alex, desesperado por mantener a salvo a su familia, decide indagar por su cuenta. Para ello deberá unir las piezas del secreto que guardaba su compañero: la reliquia más importante del cristianismo.
Misterios históricos y la búsqueda de la verdad
Justo cuando el padre Alex empieza a entender las sobrecogedoras consecuencias que podría tener una revelación de ese tipo para el futuro del mundo y de la Iglesia, alguien sin escrúpulos que ha seguido todos sus movimientos lo pone contra las cuerdas…
Por un lado, encontramos la trama de misterio: ¿Quién y por qué fue asesinado el comisario de una exposición que podía cambiar la forma de ver la historia de la Iglesia Católica?
Por otro lado, se nos presente el Diatessaron, el evangelio más prominente que de modo temprano buscó una armonía entre los cuatro evangelios canónicos. Fue creado por Taciano, un apologista asirio temprano y asceta. Taciano quería combinar todo el material textual encontrado en los cuatro evangelios —los tres evangelios sinópticos (de Mateo, de Marcos y de Lucas) y el evangelio de Juan— en una narración coherente de la vida y muerte de Jesús. Aun así, a diferencia de muchos que más tarde buscaron armonizar el Nuevo Testamento, el interés de Taciano parece haber sido motivado por la aspiración de validar los cuatro evangelios canónicos o demostrar que podían unirse sin inconsistencias ni error.
Aunque a lo largo del libro vemos las grandes diferencias entre los Evangelios sinópticos, donde predomina el relato de los hechos de Jesús de Nazaret, a lo reseñado en el Evangelio según san Juan, de un contenido teológico predominante.
La Sábana Santa y la unidad de las Iglesias cristianas
Y en relación a las diferencias entre los Evangelios, especialmente con el Evangelio de Juan en lo referido a la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, el autor plantea otra cuestión: la autenticidad de la Sábana Santa, el lienzo en el que fue enterrado Jesucristo.
Y a raiz de la Síndone, Santo Sudario, el autor también nos plantea el misterio de su recorrido desde Jerusalén, hasta llega a su actual ubicación en la Catedral de Turín, y en especial relevancia, tanto a la prueba del carbono 14, realizada en 1988, que databa el lienzo en torno al 1200, como su primera aparición en Edesa o la pertenencia de la Sagrada Reliquia a la Iglesia Ortodoxa, en relación con el Cisma de Orienta de 1054.
A día de hoy, considero que el gran interrogante que el libro de Caldwell debería de plantear a los creyentes en Jesucristo es básicamente el siguiente: ¿Es posible la reunificación de las Iglesias cristianas en una solo creencia en Jesus? Como señala una de las canciones del culto: “Un solo Señor, una sola fé, un solo bautismo, un solo Dios y Padre?
¿Será posible que dentro de unos años todos las personas del mundo que rezan un mismo Padrenuestro se unan ante el imparable ascenso del Islam en occidente?
Pero el tema del imparable y ya irreversible ascenso del Islam sera motivo de un nuevo artículo. Sea creyente o no lo sea, láncese a la lectura de El quinto Evangelio y saque sus propias conclusiones.



















