El único centro de reproducción equina homologado de la Comunitat Valenciana se ha convertido en un referente para la mejora genética del Pura Raza Española, con envíos de semen a Europa y numerosos países de América y Oriente Medio.
Detrás de cada potro de alto nivel no solo hay una buena yegua y un gran semental. También existe un complejo trabajo veterinario, sanitario y genético que rara vez llega a conocer el aficionado. Ecos de Valencia ha podido acceder al Centro de Reproducción Equina de Pepe Antón, en Utiel, para descubrir cómo funciona uno de los referentes españoles en reproducción del caballo Pura Raza Española.
Lo primero que sorprende es que todo está perfectamente protocolizado. La extracción del semen de un semental no es una simple maniobra veterinaria, sino una operación donde intervienen la seguridad, la higiene y la precisión. Antes de comenzar, el caballo se estimula con una yegua en celo completamente protegida, mientras el personal especializado controla cada movimiento con casco y equipos de protección.
Una vez obtenida la muestra comienza el verdadero trabajo de laboratorio. El semen pasa inmediatamente a la denominada «zona limpia», donde es filtrado para eliminar cualquier impureza antes de mezclarse con un diluyente específico que permitirá conservar su viabilidad durante el transporte.
El siguiente paso es uno de los más importantes. Cada muestra se analiza mediante sistemas de control que determinan concentración y movilidad espermática. En uno de los sementales grabados durante nuestra visita, el análisis mostraba únicamente un 4 % de espermatozoides estáticos frente a un espectacular 95 % de movilidad rápida, unos parámetros que reflejan la excelente calidad reproductiva del animal.
«Un semen de mala calidad no puede enviarse», explica Pepe Antón. No tendría sentido refrigerarlo durante uno o dos días para que llegue sin capacidad fecundante. Por ello, únicamente salen del centro dosis con todas las garantías veterinarias.

Mucho más que inseminación
La reproducción moderna exige cumplir una normativa sanitaria extremadamente rigurosa. Cada dosis que abandona Utiel viaja acompañada de su correspondiente documentación sanitaria y de los análisis que certifican la calidad del semen.
Cuando el destino es España, la muestra se envía con su documento de acompañamiento. Si viaja a cualquier país europeo, entra en juego la certificación oficial emitida por la administración competente tras comprobar que el semental ha superado las pruebas obligatorias de arteritis viral equina, metritis contagiosa y anemia infecciosa equina.
Para exportaciones fuera de Europa el procedimiento cambia completamente. En estos casos el semen se congela en pajuelas, permanece almacenado en nitrógeno líquido y viaja en contenedores especiales preparados para transporte aéreo.
Desde Utiel salen dosis reproductivas hacia países como Estados Unidos, México, Costa Rica, Brasil, Ecuador o Emiratos Árabes Unidos, convirtiendo este centro valenciano en un auténtico embajador internacional del caballo español.

La otra gran protagonista: la yegua
Mientras el laboratorio trabaja con el semen, la reproducción continúa en otra zona del centro. Allí cada yegua es sometida a un exhaustivo control reproductivo mediante ecografía para determinar el momento exacto de la ovulación.
Pepe Antón explica cómo un folículo preovulatorio cercano a los 48 milímetros indica que la yegua se encuentra en el instante idóneo para la inseminación, aumentando considerablemente las posibilidades de éxito.
Durante la temporada reproductiva, comprendida principalmente entre marzo y julio, por las instalaciones pasan entre 70 y 80 yeguas, además de una segunda campaña más reducida durante septiembre y octubre.
Un equipo donde cada detalle importa
Detrás del trabajo diario existe un equipo perfectamente coordinado.
Mientras Francisco se ocupa del manejo, entrenamiento y preparación física de los sementales, Cristina supervisa el estado reproductivo de las yeguas, participa en las ecografías, los lavados uterinos y las inseminaciones.
La parte menos visible, aunque igualmente imprescindible, la desarrolla Sonia Montes desde la oficina. La enorme carga administrativa que exige un centro homologado obliga a mantener un control exhaustivo de entradas y salidas de semen, exportaciones, protocolos sanitarios, alimentación, limpieza y trazabilidad de cada dosis reproductiva.
Todo ello convierte la reproducción equina moderna en una actividad donde veterinaria, genética, gestión documental y bienestar animal trabajan de forma inseparable.

Un referente desde la Comunitat Valenciana
El Centro de Reproducción Equina de Pepe Antón representa hoy el máximo nivel que puede alcanzar una instalación de estas características dentro de la Comunitat Valenciana. Desde Utiel se presta servicio tanto a ganaderos españoles como internacionales, contribuyendo a que la genética del caballo Pura Raza Española continúe expandiéndose por todo el mundo con las máximas garantías sanitarias.
Una realidad poco conocida para muchos aficionados, pero absolutamente imprescindible para seguir construyendo el futuro del PRE, donde la ciencia y la tradición ecuestre avanzan hoy de la mano.
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