La Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca ha reiterado su firme apoyo al cultivo del algarrobo, una especie que se perfila como un pilar fundamental para la agricultura valenciana frente a los desafíos del cambio climático. Maria Àngels Ramón-Llin, directora general de Producción Agrícola y Ganadera, ha enfatizado las virtudes de este árbol mediterráneo, destacando su escasa necesidad de riego y su notable tolerancia a la sequía y las temperaturas extremas, características que lo convierten en una opción estratégica para el secano.
Este compromiso se materializa a través de ayudas directas de la Política Agrícola Común (PAC) y el fomento de la agricultura ecológica. Durante la última campaña, los productores de algarrobo recibieron 135.899 euros por 2.211 hectáreas en áreas con riesgo de desertificación, y 70.650 euros para 314 hectáreas bajo gestión ecológica, lo que subraya la importancia creciente de esta alternativa agrícola.
Beneficios del algarrobo para el territorio y la salud
El algarrobo no solo es un cultivo resiliente, capaz de prosperar en suelos pobres, pedregosos o salinos, sino que también representa una respuesta directa a la necesidad de una alimentación más saludable. Ramón-Llin ha señalado que la algarroba es rica en fibra, polifenoles y D-pinitol, un compuesto asociado a la mejora de la sensibilidad a la insulina. Además, aporta minerales esenciales como calcio, magnesio y potasio, es libre de gluten y se ha consolidado como un sustituto natural del cacao.
Este árbol, que forma parte del mosaico de secano junto al olivo, el almendro y la vid, es clave para definir el carácter del interior valenciano. Su adaptabilidad lo posiciona como un aliado natural frente a la desertificación y las condiciones climáticas adversas, ofreciendo una solución sostenible tanto para el campo como para la mesa.
Innovación y apoyo a la investigación para el futuro del algarrobo
La Conselleria ha mostrado su respaldo a la innovación mediante la presentación del Grupo Operativo CERATOPIA en el IATA-CSIC. Este proyecto, financiado por el Ministerio de Agricultura y el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural, dentro del Plan Estratégico de la PAC 2023-2027, integra la restauración del territorio, la prevención de incendios, la innovación alimentaria y el desarrollo rural.
CERATOPIA se presenta como un modelo replicable que conecta la gestión forestal, la agroalimentación y la inclusión social, poniendo en el centro a los territorios rurales mediterráneos y a sus habitantes. La directora general ha concluido que iniciativas como esta demuestran que recuperar el algarrobo es, en esencia, recuperar el paisaje, la economía rural, la salud y el futuro de los pueblos que históricamente han convivido con este cultivo.
Sigue más noticias de Actualidad en Ecos de Valencia.





















