Ángel Peralta, el alma del caballo sin etiquetas: talento, verdad y pasión desde Dos Hermanas

En el mundo del caballo hay nombres que pesan, apellidos que evocan historia y legado. Pero también hay jinetes que, lejos de refugiarse en esa herencia, deciden construir su propio camino. Ese es el caso de Ángel Peralta Astolfi, con quien hemos tenido la oportunidad de compartir una jornada única en el hipódromo municipal de Dos Hermanas, en el marco de nuestro programa Ecos del Campo CV, emitido en Onda Fallera TV y YouTube.

El viaje, de más de 1.200 kilómetros desde Valencia, ha merecido cada segundo. No solo por la entrevista, sino por descubrir un enclave que sorprende: unas instalaciones públicas que permiten a cualquier aficionado disfrutar de su caballo en condiciones óptimas, con un modelo accesible y funcional que invita a reflexionar sobre el futuro del sector.

Un apellido con historia… y una mochila de responsabilidad

Hablar de Peralta es hablar de una de las grandes sagas del caballo en España. Sin embargo, Ángel lo tiene claro:
“Llamarse Peralta es una responsabilidad muy fuerte”.

Lejos de la presión, su filosofía pasa por disfrutar y ser fiel a sí mismo. No busca parecerse a sus referentes familiares, a quienes admira profundamente, sino dejar que su propio “Peralta” surja de manera natural, sin obsesiones ni comparaciones.

El camino propio: romper sin romper

La crisis de 2008 marcó un antes y un después en su vida. Fue entonces cuando decidió apostar todo al caballo. Desde cero, construyó un proyecto ligado al turismo ecuestre, abriendo fincas y experiencias para clientes internacionales.

Una trayectoria que demuestra que, aunque el apellido pueda abrir puertas, es el trabajo diario el que mantiene esas puertas abiertas.

Caballos con alma, no con precio

Uno de los mensajes más potentes de la entrevista es su visión sobre el caballo:
no cree en el precio como garantía de calidad.

Ángel defiende el valor de esos caballos “por descubrir”, aquellos que no destacan en el mercado pero sí en sensibilidad, conexión y potencial. Para él, el verdadero arte está en encontrar ese binomio perfecto entre jinete y caballo.

Una idea que conecta directamente con lo que ya hemos tratado en entrevistas anteriores con figuras como Carlos Martín Giráldez, donde el talento del jinete es determinante en la evolución del caballo.

El espectáculo: cuando ocurre la magia

En el terreno artístico, Peralta lo resume de forma brillante:
“El espectáculo es cuando caballo y artista se adaptan mutuamente”.

Esa simbiosis, esa “plasticidad” entre música, caballo y jinete, es la que convierte una actuación en algo inolvidable. No se trata de imponer, sino de escuchar, incluso dejando que el caballo marque el ritmo.

¿Elite o mundo rural? La decisión está en cada uno

El caballo, como herramienta, puede ser puente o barrera. Puede conectar con el mundo rural o convertirse en símbolo elitista. Para Ángel, todo depende de la mentalidad:

  • Quien busca estatus, lo encontrará.
  • Quien busca conexión, también.

Él lo tiene claro: prefiere el barro, la cercanía y la autenticidad del campo.

Honestidad en un mercado complejo

Otro de los aspectos más interesantes es su faceta como asesor en la compra de caballos. En un sector donde, como él mismo reconoce, “rebotan más caballos de los que se aciertan”, apuesta por algo cada vez más escaso: la honestidad.

Relata casos en los que ha rechazado ventas por no ser adecuadas para el cliente, o incluso ha recuperado caballos problemáticos para reconducirlos. Su objetivo no es vender, sino acertar.

Porque un mal caballo —o mejor dicho, un mal binomio— puede acabar con la afición, la ilusión… o algo peor.

Un mensaje para los que empiezan

A los jóvenes que dudan si tienen sitio en este mundo, su respuesta es clara:
que sigan.

Que no se rindan antes de tiempo, que se rodeen bien y que encuentren un caballo que les ayude a crecer. Porque, como en tantas cosas, la oportunidad suele llegar cuando menos se espera.

Una experiencia que deja huella

La jornada con Ángel Peralta no ha sido solo una entrevista. Ha sido una lección de vida, de caballo y de verdad.

Desde Valencia seguimos apostando por acercar este tipo de historias a nuestros lectores y espectadores, mostrando que el mundo ecuestre no es solo técnica o espectáculo, sino también valores, esfuerzo y pasión.

Y si algo ha quedado claro tras esta visita, es que el futuro del caballo no está únicamente en los grandes nombres… sino en quienes, como Ángel, trabajan cada día con humildad, autenticidad y amor por lo que hacen.

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