La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Alicante ha impuesto una pena de un año y medio de cárcel a un especialista en aparato digestivo por cometer una agresión sexual contra una paciente. Los hechos ocurrieron en una clínica privada de la capital alicantina cuando la mujer acudió para someterse a una revisión motivada por problemas gastrointestinales.
La resolución judicial establece que el facultativo vulneró de forma evidente la lex artis médica al realizar tocamientos en las zonas íntimas de la afectada sin justificación clínica alguna. La víctima, de profesión enfermera, había asistido a las instalaciones sanitarias el 7 de agosto de 2023 con el objetivo de tratar unas digestiones pesadas y evaluar posibles intolerancias alimentarias.
Medidas cautelares e indemnización impuestas al facultativo
Junto a la privación de libertad, la sentencia dictada por los magistrados fija una orden de alejamiento e incomunicación que impedirá al sentenciado aproximarse a la mujer durante un periodo de tres años. Además, el fallo le exige abonar una compensación económica de 12.000 euros en concepto de daños y perjuicios por el impacto de lo sucedido en la consulta.
El tribunal provincial ha dictaminado también cuatro años de inhabilitación especial para cualquier oficio o empleo que implique una relación continuada con menores de edad, sumados a dos años bajo libertad vigilada una vez extinguida la condena penal. La defensa del condenado dispone todavía de la opción de recurrir la resolución ante el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.
Absolución de otros cargos y relato de los hechos
El tribunal ha descartado condenar al médico por un segundo presunto delito de agresión sexual contra otra denunciante, al igual que ha rechazado dos acusaciones por trato degradante. Tras las sesiones orales celebradas entre mayo y junio, los jueces concluyeron que estas últimas imputaciones no contaban con las pruebas necesarias para sustentar una condena firme.
En el episodio considerado probado, la paciente recibió indicaciones extrañas tras una exploración inicial en cara, cuello y vientre. Según relata el texto de la sentencia, el especialista ordenó a la mujer colocarse de espaldas apoyada en cuatro puntos hacia la pared, sin facilitarle ninguna explicación médica antes de efectuar la agresión que ha motivado el castigo penal.
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