El Hospital Clínico Universitario de Valencia ha reforzado su oferta de tratamientos oncológicos con la reciente incorporación de la braquiterapia intersticial ginecológica. Esta técnica de radioterapia interna de alta precisión, destinada a combatir determinados cánceres ginecológicos, se suma ahora a la cartera de servicios del centro, con la primera intervención realizada el pasado mes de junio.
La integración de este procedimiento amplía las opciones terapéuticas disponibles para las pacientes valencianas. Según ha explicado Diego Dualde, jefe del Servicio de Oncología Radioterápica, esta innovación busca «ampliar la accesibilidad a terapias avanzadas a las pacientes con determinados tumores ginecológicos».
Cómo funciona la braquiterapia intersticial
La braquiterapia intersticial se basa en la colocación estratégica de dispositivos específicos dentro o cerca del tumor. Esto permite una administración directa de la radiación sobre la zona afectada, lo que, según la doctora Maria Maroñas, especialista en oncología radioterápica, posibilita aplicar «dosis elevadas de tratamiento de forma muy localizada, aumentando su eficacia y minimizando la exposición de los órganos y tejidos sanos cercanos».
Tras la inserción del dispositivo en quirófano, el tratamiento de radiación se efectúa en sesiones que suelen durar entre cinco y diez minutos, administrándose dos veces por semana durante dos semanas. Esta técnica se utiliza en combinación con la radioterapia externa convencional para tratar tumores en el cuello uterino, endometrio o vagina.
Un enfoque multidisciplinar en el tratamiento
La implementación de la braquiterapia intersticial ginecológica ha sido posible gracias a la estrecha colaboración entre varios servicios del hospital. Profesionales de Oncología Radioterápica, Radiofísica Hospitalaria, Anestesiología y Reanimación, Ginecología y Obstetricia, y Radiodiagnóstico han trabajado de forma coordinada.
Cada servicio desempeña un papel crucial: Oncología Radioterápica se encarga de la indicación y realización de los implantes, mientras que Radiofísica Hospitalaria planifica la dosis y garantiza la seguridad radiológica. Anestesiología maneja el proceso perioperatorio, Ginecología colabora en el seguimiento clínico y Radiodiagnóstico aporta las imágenes de resonancia magnética esenciales para el guiado y la planificación del tratamiento.
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