El Domingo de Ramos ha marcado en Cheste el inicio de la Semana Santa con una notable participación vecinal y un ambiente cargado de tradición y significado. La jornada ha comenzado con una mañana soleada, aunque acompañada de viento, que no ha impedido que numerosos vecinos se acercaran a las puertas de la ermita para participar en la bendición de los ramos y las palmas.

Este acto, que rememora la entrada de Jesús en Jerusalén y la acogida del pueblo con ramas de olivo y palmas, ha dado paso a la lectura del Evangelio, recordando el sentido profundo de esta celebración: el inicio de los días más importantes del calendario cristiano.

Uno de los momentos más emotivos ha sido la procesión de ramos, en la que los niños que este año recibirán la Primera Comunión han tenido un papel protagonista, portando la imagen del Cristo de la Sangre hasta la iglesia. La implicación de los más pequeños ha aportado un carácter especialmente entrañable a la celebración.

La jornada ha culminado con la misa solemne en la Iglesia de San Lucas, que ha registrado un lleno absoluto, reflejo del arraigo de estas tradiciones en el municipio. La elevada participación vecinal en este primer acto de la Semana Santa deja entrever una semana grande para Cheste, donde la fe, la cultura y la convivencia vuelven a unirse en torno a sus celebraciones más significativas.




