Una concentración en Valencia ha sorprendido a los transeúntes que recorrían el centro histórico este lunes al mediodía. De manera totalmente espontánea, decenas de ciudadanos anónimos se han agrupado en cuestión de escasos minutos frente a los accesos del Palacio de Presidencia de la Generalitat Valenciana. El motivo de este encuentro improvisado ha sido mostrar su respaldo directo a los dirigentes autonómicos que se encontraban en el interior de la sede institucional.
La comitiva estaba encabezada por el presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, y el presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas. La presencia de ambos mandatarios en las inmediaciones del emblemático inmueble gubernamental atrajo rápidamente las miradas y el interés vecinal en la calle Caballeros, transformando la habitual calma de la zona en una jornada de notable agitación pública.
Recepción improvisada a las puertas del Consell
El grupo de vecinos, congregado sin previa convocatoria sindical o de partidos, comenzó a arropar a las autoridades en cuanto se percató del encuentro oficial. Con gritos unánimes de «¡Viva España!», los asistentes quisieron visibilizar su afecto hacia las dos delegaciones reunidas en la capital valenciana. La estampa, marcada por los aplausos y vítores, rompió con la rutina habitual que rodea a las cumbres interautonómicas en este punto del casco antiguo.
Para quienes siguen de cerca la información de Actualidad , este tipo de demostraciones directas de apoyo ciudadano no suelen ser habituales a pie de calle. Los viandantes decidieron permanecer apostados en los accesos mientras se desarrollaban los contactos de trabajo, extendiendo el calor popular durante varios minutos ante el asombro del personal de seguridad y los viandantes que transitaban por los alrededores.
El respaldo ciudadano en el centro de la capital
La celeridad con la que se conformó esta concentración en Valencia reflejó la sintonía de este grupo de ciudadanos con la figura de Pérez Llorca y la visita institucional de Vivas. Fuentes presenciales relataron cómo los primeros saludos de los peatones derivaron enseguida en un coro conjunto que resonó con fuerza en los muros de la sede gubernamental.
La jornada concluyó con la despedida de los dirigentes tras percibir el calor de la multitud reunida en la vía pública, tal y como recogieron testimonios difundidos por medios presentes en la zona . El episodio deja constancia del ambiente vivido a las puertas del Palau durante una jornada de marcado carácter institucional y de gran visibilidad para los representantes de ambas administraciones autonómicas.






















