- Gosálbez asegura que la Delegación impulsó y financió la prueba piloto de 2025 y desvincula a su área de cualquier decisión posterior de suspender o retirar este tratamiento preventivo
a Delegación de Devesa-Albufera ha salido al paso de las informaciones y consultas trasladadas por distintos medios de comunicación sobre la aplicación de productos retardantes contra incendios en la Devesa de El Saler y ha negado de forma tajante que su área decidiera descartar posteriormente esta herramienta de prevención.
Según explica la propia Delegación, la actuación desarrollada durante el verano de 2025 tuvo carácter de prueba piloto y fue impulsada desde Devesa-Albufera en coordinación con el Servicio de Bomberos. La experiencia incluyó no solo la adquisición del producto, sino también su aplicación sobre el terreno mediante los vehículos autobomba y las mangueras de Bomberos, así como la formación específica de los efectivos para poder utilizarlo.
El objetivo, según la Delegación, era poner a prueba una nueva herramienta preventiva en una zona especialmente sensible como la Devesa de El Saler.
Sin embargo, el punto que ahora centra la controversia se encuentra en lo ocurrido después de aquella experiencia piloto.
La Delegación aclara su rol tras la prueba piloto
La Delegación asegura que, una vez concluida la prueba, no adoptó ninguna decisión destinada a retirar, suspender o descartar la utilización de los productos retardantes. Según la versión trasladada ahora por el área municipal, la adquisición posterior del suministro necesario para los vehículos autobomba y su aplicación pasaron a corresponder al Servicio de Bomberos, de acuerdo con el reparto de funciones que sus responsables técnicos trasladaron a la Delegación.
De esta manera, Devesa-Albufera pretende dejar claro que no fue su área, ni tampoco su concejal, quien tomó la decisión de prescindir de este tratamiento.
El concejal responsable de Devesa-Albufera, José Gosálbez, ha sido especialmente contundente al defender la actuación de su Delegación.
“Desde Devesa hicimos lo que nos correspondía: impulsamos una prueba piloto que hasta entonces no se había realizado y facilitamos la formación necesaria para su aplicación. Lo que no hicimos fue descartar su utilización”.
Responsabilidades en la continuidad del tratamiento
Gosálbez ha insistido además en que no permitirá que se atribuya a su Delegación una decisión que, según sostiene, nunca tomó.
“Nuestra responsabilidad fue poner una nueva herramienta de prevención encima de la mesa, probarla y hacer posible su utilización”.
La aclaración llega en un contexto en el que la prevención de incendios en la Devesa de El Saler continúa siendo una cuestión especialmente sensible por el elevado valor ambiental del enclave y por la necesidad de extremar las medidas destinadas a reducir el riesgo de propagación del fuego.
La Delegación trata así de fijar su posición ante las informaciones publicadas: Devesa-Albufera puso en marcha el proyecto, adquirió inicialmente el producto, coordinó su aplicación con Bomberos y formó a sus efectivos, pero no tomó posteriormente ninguna decisión para descartar su continuidad.
El comunicado sitúa, por tanto, el foco en el reparto de competencias posterior a la prueba piloto y desvincula expresamente a Gosálbez y a su Delegación de cualquier decisión de suspensión o abandono del tratamiento.
La cuestión queda ahora pendiente de determinar con precisión qué ocurrió después de aquella experiencia de 2025, quién asumió finalmente la responsabilidad sobre la adquisición del producto y por qué no se produjo una continuidad de la aplicación si, como sostiene la Delegación, nunca existió una decisión de descartarla.
En medio de la polémica, Gosálbez deja clara su posición: su Delegación puso el retardante a prueba; lo que niega categóricamente es haber ordenado que dejara de utilizarse.





















