La Diputación de Valencia ha aprobado una propuesta impulsada por Vox que muestra un rechazo frontal a la denominada ley de nietos. El acuerdo alcanzado en la institución provincial cuenta con el respaldo del Partido Popular y busca frenar lo que ambas formaciones consideran un riesgo de alteración en las futuras convocatorias electorales. Esta resolución sitúa a la corporación valenciana como un altavoz institucional contra la normativa estatal de nacionalidad.
El texto aprobado no se limita a un mero posicionamiento ideológico o simbólico. La moción insta de manera directa a las diferentes corporaciones locales y ayuntamientos de la provincia a movilizarse formalmente. Para ello, la iniciativa pide a los consistorios que se dirijan a la Junta Electoral competente en cada demarcación para exigir actuaciones inmediatas.
Requerimiento a los ayuntamientos para auditar el registro de votantes
El núcleo de la medida aprobada en la Actualidad política provincial reclama «la revisión inmediata e íntegra de todas las inscripciones del censo». De este modo, los promotores pretenden examinar con lupa las altas derivadas de los procesos de concesión de nacionalidad amparados por la citada legislación estatal. El objetivo declarado pasa por verificar que cada alta cumpla rigurosamente con los requisitos legales estipulados.
Desde el bloque que conforma la mayoría provincial se argumenta la necesidad de garantizar la transparencia democrática en los comicios. La iniciativa busca que los municipios actúen como un filtro activo frente a lo que han denominado posibles maniobras de pucherazo. La revisión de los padrones y censos se convierte así en la principal herramienta de control solicitada a las administraciones municipales.
El debate institucional sobre el voto exterior y el censo
La postura adoptada en el palacio provincial refleja el malestar político respecto a los efectos prácticos de las reformas sobre la adquisición de la nacionalidad. El acuerdo entre populares y Vox subraya la preocupación por el impacto cuantitativo que estos nuevos registros pueden llegar a ejercer sobre los resultados electorales, especialmente en municipios con censos reducidos.
Con este pronunciamiento oficial, la Diputación de Valencia eleva la presión sobre los organismos electorales centrales y provinciales. El desarrollo de este mandato dependerá ahora de la respuesta que ofrezcan los diferentes consistorios y de las directrices que marque la autoridad electoral. Para consultar más detalles sobre esta votación plenaria, se puede acudir a la crónica emitida por OKDiario sobre la sesión.



















