- La convocatoria de saqueos y altercados en el centro de la ciudad quedó prácticamente desactivada ante el amplio dispositivo de seguridad, las detenciones previas y las medidas preventivas de los comerciantes. La tarde transcurrió sin incidentes relevantes
- Cuando se quiere, se puede, la presión policial de ayer contrasta con la permisividad de días atrás en otras ciudades de España
La ciudad afrontó la tarde de Halloween con la inquietud de una amenaza que finalmente no llegó a materializarse. El temor a posibles saqueos convocados en redes sociales por el colectivo Blocus mantenía en alerta al centro urbano, pero la contundencia del dispositivo policial, los arrestos previos y el cierre precautorio de comercios neutralizaron por completo la cita.
El llamamiento fijaba una concentración a las 17.30 horas junto a la plaza de toros, en la calle Xàtiva, con la intención de replicar altercados vividos en urbes como Barcelona y Bilbao. Sin embargo, el punto de encuentro permaneció desierto a la hora señalada, del mismo modo que quedó sin seguimiento una contraconvocatoria difundida en las inmediaciones del mercado de Colón.
Blindaje municipal y medidas de prevención en los comercios
El Ayuntamiento elevó las medidas de seguridad tras coordinarse en la Junta Local de Seguridad. La alcaldesa, María José Catalá, ordenó duplicar los efectivos extraordinarios de la Policía Local previstos para esa jornada, sumando esfuerzos con la Policía Nacional. Además, se retiraron contenedores, papeleras y parte del mobiliario urbano para impedir su empleo en posibles incidentes.
El tejido comercial del centro histórico reaccionó ante la posibilidad de asaltos. Varios negocios decidieron adelantar el horario de cierre habitual, mientras otros protegieron sus escaparates instalando paneles y barreras de protección. Estas precauciones condicionaron la actividad de la tarde, aunque los altercados no se hicieron efectivos.
Arrestos clave y balance de la vigilancia preventiva
La investigación policial previa asestó un golpe determinante a la estructura organizativa de la convocatoria. Entre las actuaciones figuró el arresto de un menor de 17 años, a quien Interior vincula con la administración de canales digitales de más de 400 usuarios orientados a coordinar asaltos. Asimismo, se detuvo a otro joven señalado por incitar al uso de artefactos incendiarios caseros para dispersar a los agentes.
El saldo final del operativo concluyó sin daños materiales destacables y evitó que se consumaran los temidos disturbios de Blocus en Valencia. La Policía Local identificó a 105 personas durante la tarde e intervino una pistola de plástico, dos pasamontañas y cuatro máscaras, además de tramitar una sanción administrativa vinculada al lanzamiento de material pirotécnico.
La presencia constante de los agentes se prolongó durante la noche para cerrar el paso a cualquier conato de reactivación. La anticipación investigadora y el control sobre las zonas comerciales prioritarias lograron que la movilización digital quedara completamente disuelta antes de pisar la calle.












