El conseller de Agricultura, Miguel Barrachina, ha reclamado una Política Agraria Común (PAC) con más financiación, adaptada a la agricultura mediterránea y centrada en garantizar el futuro del campo valenciano. Coincidiendo con el Día de Europa, ha advertido de que los posibles recortes planteados por la Unión Europea podrían poner en riesgo a miles de agricultores y hasta 300.000 hectáreas cultivadas en la Comunitat Valenciana.
Barrachina ha defendido que el relevo generacional debe ser una prioridad estratégica y ha destacado que la Generalitat ya ha concedido 548 ayudas a jóvenes y nuevos agricultores, con una inversión total de 27,4 millones de euros. Según ha explicado, estas incorporaciones permitirán mantener más de 20.000 hectáreas entre cultivos y pastos, además de reforzar la actividad económica y combatir la despoblación rural.
El conseller también ha mostrado su rechazo a la posibilidad de reducir un 23 % el presupuesto de la PAC y a excluir a agricultores jubilados de las ayudas, una medida que, según ha señalado, afectaría a 28.000 beneficiarios valencianos y provocaría pérdidas superiores a 52 millones de euros.
Además, ha reclamado igualdad de condiciones para los productos valencianos frente a las importaciones de terceros países, exigiendo que los alimentos que entren en Europa cumplan las mismas normas fitosanitarias, ambientales y de seguridad alimentaria que se exigen a los agricultores europeos.
Barrachina ha insistido en que el campo valenciano necesita una PAC “fuerte, justa y con sensibilidad hacia la realidad mediterránea” para asegurar la continuidad de las explotaciones agrarias y garantizar la competitividad del sector en un contexto marcado por el aumento de costes, la competencia exterior y los fenómenos climáticos extremos.



