La ciudad de València avanza en la transformación de dos de sus arterias principales. Un tramo de las avenidas Giorgeta y Pérez Galdós, específicamente entre las calles Conca y Sant Vicent Màrtir, ha restablecido la circulación este viernes. Esta apertura parcial es el preludio a la reapertura total de los dos kilómetros de vía, prevista para la vuelta al cole en septiembre.
El concejal de Urbanismo y Vivienda, Juan Giner, supervisó esta fase final de las obras, destacando el progreso tras catorce meses de intensos trabajos. La intervención, que abarca 97.000 metros cuadrados, es una de las mayores reurbanizaciones en València en las últimas décadas y busca crear un espacio más verde y accesible para los vecinos.
Una transformación urbana sin precedentes
La ambiciosa reurbanización de Giorgeta y Pérez Galdós, con una inversión municipal de 24 millones de euros cofinanciados con fondos europeos Next Generation, afecta a barrios clave como La Petxina, Arrancapins, Nou Moles, Patraix y La Raïosa. La obra, adjudicada a la UTE Pavasal y Grupo Bertolín, ha implicado la ampliación de aceras, que ahora oscilan entre los 3 y 7 metros, frente a los escasos 1,40 metros anteriores, priorizando al peatón.
Además, se ha mejorado significativamente la infraestructura de movilidad con la creación de un carril bici segregado y bidireccional, 15 nuevas paradas de autobús y 26 pasos de peatones. La renovación también incluye la modernización completa del alcantarillado, la red de semáforos y el alumbrado público, con la instalación de 265 luminarias de última generación.
Más zonas verdes y un firme más sostenible
Uno de los pilares de este proyecto es la integración de más naturaleza en el entorno urbano. La avenida contará con 640 árboles nuevos distribuidos en tres líneas de vegetación (ambas aceras y la mediana), complementados con más de 6.800 metros cuadrados de zonas verdes que albergarán 60 especies distintas. La plantación se ha pospuesto a los meses de menor calor para asegurar la viabilidad de los ejemplares.
En cuanto a la calzada, se instalarán 54.000 metros cuadrados de asfalto fonoabsorbente. Este pavimento innovador está diseñado para reducir el ruido del tráfico y disminuir las emisiones de CO₂ hasta en un 20%, contribuyendo a un entorno más saludable y sostenible para los valencianos. Paralelamente, el gobierno local ha impulsado una campaña de bonos-comercio de 300.000 euros para apoyar a los negocios de la zona.
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