El Gobierno valenciano reorganiza su estructura interna y reduce a diez el número de consejerías tras confirmarse el cese de Albalat, quien da el salto para concurrir como candidata al Congreso de los Diputados. Este movimiento institucional ajusta los equilibrios en el Palau y redefine el reparto de áreas clave en un momento decisivo de la legislatura autonómica, tal y como recoge la sección de Actualidad sobre la vida política de la Comunitat.
La salida de Albalat hacia la Cámara Baja ha obligado a Llorca a rediseñar el organigrama del Consell sin recurrir a nombramientos externos inmediatos. En lugar de incorporar una nueva figura al equipo, la presidencia ha optado por compactar la administración, amortizando una cartera y concentrando las responsabilidades ejecutivas en los miembros que ya forman parte del núcleo duro del Ejecutivo regional.
Nuria Martínez asume el núcleo central de las políticas asistenciales
La titular de Justicia, Nuria Martínez, pasa a ser una de las figuras con mayor carga de gestión tras asumir el grueso de las competencias de Servicios Sociales. Este departamento gestiona asuntos sensibles vinculados a la atención a la dependencia, inclusión y coberturas básicas para miles de familias en Alicante, Castellón y Valencia.
La maniobra evita dilatar los plazos administrativos con nuevos equipos técnicos y confía en el perfil gestor de Martínez para liderar una cartera de enorme peso presupuestario. La coordinación entre el área de Justicia y las tareas de asistencia social marcará el ritmo de trabajo de esta nueva etapa en la administración valenciana.
Equilibrios internos en el Consell y continuidad en la vicepresidencia
En este nuevo esquema de diez departamentos ejecutivos, Susana Camarero se mantiene al frente de la vicepresidencia de la Generalitat. Su continuidad afianza la línea estratégica de coordinación interdepartamental y despeja cualquier incógnita sobre posibles cambios de calado en la cúpula del poder ejecutivo autonómico.
Con diez departamentos en marcha, el Gobierno valenciano encara esta etapa buscando mayor agilidad en la toma de decisiones y una respuesta directa a las necesidades de la ciudadanía. La información sobre esta reorganización de competencias fue adelantada por El Mundo en su seguimiento de la política autonómica.
La marcha de Albalat hacia la política nacional marca el inicio de una fase de contención estructural en la que el Consell prioriza la experiencia de sus consellers en activo frente a la ampliación de altos cargos, dejando en manos de Martínez y Camarero buena parte del peso político del mandato.


















