- El Consell pone frente al espejo a estos sindicatos
Hay una realidad oculta detrás de todo el conflicto de la huelga educativa. Más allá de que los sindicatos de izquierdas reclamen mejores condiciones laborales, una reducción de las ratios o aumentos salariales, existe un elemento que, a mi juicio, constituye el verdadero objeto de deseo: la lengua.
No lo olvidemos. Los tres sindicatos que están incidiendo en la cuestión del valenciano son sindicatos vinculados a la izquierda: UGT, ligada al PSOE; Comisiones Obreras, de tradición comunista; y STEPV, próximo a Compromís.
Y todos conocemos la importancia que estos sindicatos otorgan al valenciano. También sabemos por qué.
Con ese doble discurso que, en mi opinión, caracteriza a la izquierda, lo que buscan finalmente es recuperar la inmersión lingüística en catalán. Porque no lo olvidemos: ellos hablan de valenciano, pero la realidad es que persiguen la implantación del catalán y el progresivo arrinconamiento del castellano. Del mismo modo que las banderas de España y de la Comunitat Valenciana han desaparecido de las entradas de numerosos colegios públicos con la permisividad de las direcciones de los centros. Observad cuando llevéis a vuestros hijos al colegio y veréis que no hay banderas en casi ningún centro público.
Y esta es una realidad que, por mucho que ahora alguien me quiera llevar la contraria en catalán o en castellano, conocen bien muchos padres que rechazan estas medidas, numerosos docentes que tampoco las comparten y una parte de la ciudadanía cansada de ver cómo se vulneran sus derechos. Una ciudadanía que, además, votó mayoritariamente a la derecha con la intención de poner fin a lo que consideran una dictadura lingüística.
Al final, el Consell va a poner frente al espejo a los sindicatos de izquierdas. Porque si se mejoran las condiciones laborales, los salarios y las ratios, solo quedará un asunto sobre la mesa: la lengua. Y ese es precisamente el ámbito que la Conselleria de Educación considera intocable. Por un lado, porque la cuestión ya fue dirimida en las elecciones autonómicas y, según esta interpretación, la izquierda la perdió. Por otro, porque también se consultó a los padres y el resultado tampoco fue favorable a sus planteamientos.
Ese es, en mi opinión, el verdadero leitmotiv y la razón de fondo de esta huelga educativa. Si no, mirad como todos los carteles y pancartas de estos sindicatos están escritas en el valenciano de la AVL, nunca en español.
Aunque existe una tercera motivación: la agitación social. Así lo expresó en su día Miquel Real, de Compromís y exjefe de gabinete de Mónica Oltra. En redes sociales dejó clara su simpatía por la movilización social y los escenarios de confrontación. Otra cosa es que esa estrategia tenga éxito, pero que algunos la persiguen resulta difícil de negar.
Al tiempo.
Ya lo dije hace mes y medio: ¿está preparada la derecha para las maniobras que la izquierda y la extrema izquierda valenciana van a desplegar de aquí a mayo del próximo año?
Estoy convencido de que esto forma parte de las sucesivas ofensivas políticas que veremos hasta las próximas elecciones autonómicas.
PEPE HERRERO








