La Yeguada Quique ha comenzado la temporada de concursos con un resultado muy positivo tras su participación este fin de semana en EQUIMUR, uno de los certámenes de referencia del caballo Pura Raza Española. La ganadería valenciana acudió con dos ejemplares nacidos y criados en su propia casa, logrando subir al podio en ambas secciones.
El concurso, considerado un importante punto de partida en el calendario anual, dejó muy buenas sensaciones al equipo. “Nos volvemos fortalecidos, con ganas de trabajar y de afrontar el siguiente concurso”, explican desde la ganadería tras una cita que, además de los resultados, les permitió compartir varios días de convivencia con ganaderos, presentadores y amigos del sector. “Las instalaciones son inmejorables y el trato de la organización ha sido muy cercano”, destacan.

La Yeguada Quique participó con dos ejemplares de su propio hierro, algo que el propio ganadero quiso subrayar como uno de los aspectos más significativos de su participación. “Hoy en día no es lo más común competir con animales criados íntegramente en casa, es complicado, con las pocas yeguas que tenemos, sacar dos animales capaces de estar en medalla en un concurso de tres estrellas”.
Los protagonistas en pista fueron Esencia de Quique, una yegua de dos años presentada por Álex Hervás, y Delmar de Quique, un potro de tres años presentado por Marc Roca. Ambos cumplieron las expectativas del equipo y de los jueces. Esencia de Quique logró la medalla de plata en su sección, mientras que Delmar de Quique obtuvo la medalla de bronce.

Esencia representa además un paso importante para la ganadería, ya que pertenece a la segunda generación criada íntegramente en casa, hija del semental Afortunado de Quique, también nacido en la propia yeguada. “Nos hacía especial ilusión verla en la pista y que los jueces valoraran un animal en el que hay tantos años de trabajo detrás”, señalan.
Por su parte, Delmar fue uno de los ejemplares que más llamó la atención durante el concurso. “Es un potro con muchísima raza y con mucha proyección por delante. Nació en septiembre, es un animal tardío y creemos que aún tiene mucho margen de mejora durante la temporada”. Desde la ganadería lo consideran además un posible pilar de futuro, con opciones de convertirse en uno de sus sementales.

El camino hasta llegar a una pista de competición, recuerdan desde la yeguada, es largo y exigente. Todo comienza años antes con la elección de los cruces entre yegua y semental. “Primero tiene que salir un buen producto, luego crecer sano, llegar a los dos años con todas sus cualidades intactas y después comenzar una preparación adecuada. Cualquier pequeño detalle puede impedir que un caballo llegue a competir”.
A partir de ahí entra en juego el trabajo diario de los presentadores y del equipo de preparación, con el objetivo de que el caballo evolucione físicamente y saque a relucir sus cualidades. “Es un proceso de muchos años de trabajo para poder llegar a un concurso de tres estrellas y obtener un buen resultado”.

La ganadería tiene claro qué busca en un ejemplar competitivo dentro del Pura Raza Española: “Lo primero es que tenga raza y clase. Después que sea funcional, con tres buenos aires, y que sea morfológicamente correcto. Sin esas cualidades es difícil destacar en un concurso”.
Tras el buen inicio de temporada, los próximos objetivos pasan por continuar sumando puntuaciones en distintos concursos para intentar lograr la clasificación para SICAB, considerado el campeonato del mundo del caballo PRE. “Para nosotros sería un orgullo poder llevar animales criados por nosotros mismos a un campeonato así”.

En el calendario inmediato aparece ya una nueva cita importante para la ganadería: el concurso FIECVAL, donde esperan competir de nuevo con fuerza. “Somos una ganadería joven y pequeña, pero tenemos mucha ilusión. El mundo del caballo requiere mucho sacrificio, pero con afición y trabajo bien hecho creemos que podemos llegar lejos”.
Con las “pilas cargadas al cien por cien”, la Yeguada Quique afronta así el segundo tramo de la temporada con la confianza que dan los buenos resultados y el orgullo de haberlos conseguido con caballos nacidos y criados en su propia casa.



