Paula Sebastián, el sueño que empezó con un apagón y acabó en la Corte

Foto del avatar

Porecos valencia

octubre 1, 2026
  • La candidata de la Falla Quart-Palomar afronta sus primeros días como componente de la Corte de Honor de la Fallera Mayor de València 2027 todavía «en una nube» y con la ilusión de vivir intensamente un año que ya considera «el regalo más grande»

momento en que consiga hacerlo de verdad.

«Nos preguntamos mucho entre nosotras: ¿esto se va a asimilar en algún momento? Porque estás como tranquilo, pero se te viene a la mente en plan: ¿soy Corte o futura Fallera Mayor de València?».

Las Cortes del ejercicio anterior ya les han advertido: probablemente no se asimile nunca del todo. El consejo que les han trasladado es sencillo: disfrutar. Paula y sus compañeras mantienen contacto con ellas y aseguran haber recibido numerosos consejos para afrontar el año que ahora comienza.

Un año que, para Paula, ya ha supuesto un cambio radical.

De la farmacia de Plaza España a los focos

Su vida cotidiana también ha empezado a transformarse. Paula trabaja como farmacéutica en una farmacia de la Plaza de España y ahora compagina sus turnos con la nueva agenda fallera.

La organización es imprescindible. Hay que cuadrar horarios, reservar tiempo y estar preparada para todo lo que venga.

«Lo principal es esto, así que lo mejor posible es organizarlo para poder estar aquí a por todas, a tope», cuenta.

Y también ha cambiado algo más difícil de planificar: la manera en la que la gente la mira.

En apenas unos días, quienes entran en la farmacia comienzan a reconocerla. Algunos la paran, otros la miran. Paula lo describe con humor como convertirse en una especie de «minifamosa a nivel de Valencia».

La situación le resulta extraña, pero la afronta con naturalidad.

«Con los pies en la tierra», recalca.

Porque detrás de la banda, de los focos y de las cámaras continúa estando aquella fallera que pertenece a su comisión y que todavía se sorprende cuando descubre la dimensión que ha adquirido todo.

WhatsApp Image 2026-07-04 at 09.41.25
previous arrow
next arrow

El vídeo que se repite una y otra vez

En casa tampoco ha terminado de pasar el impacto.

El vídeo del momento en que se anunció su nombre se ha convertido casi en una película familiar. Paula reconoce que lo han visto «un montón de veces». La escena vuelve una y otra vez: ella sentada en el sofá y, de repente, su nombre.

«Paula Sebastián Martínez».

En bucle.

«Cuesta como asimilarlo, pero tanto yo como toda mi familia. Es algo que quedará para siempre», explica.

Y quizá sea precisamente eso lo que hace especial este momento: saber que, independientemente de lo que ocurra a partir de ahora, aquella escena ya forma parte para siempre de la historia de su familia.

El domingo por la mañana llegó otra prueba de que todo había cambiado.

Paula se despertó pensando que aquello no había ocurrido. Que quizá todo había sido un sueño.

Entonces cogió el teléfono.

Había decenas, cientos de mensajes de cariño. Felicitaciones de amigos, familiares, falleros y personas que habían querido acompañarla desde la distancia. La emoción se mezcló con el desconcierto.

«Un poco abrumada», reconoce.

Poco a poco fue contestando. Y devolviendo, en la medida de lo posible, todo ese cariño.

18PTVTELECOMVALENCIA1
previous arrow
next arrow

El año que siempre había soñado

Ahora toca mirar hacia delante.

La proclamación, la Crida, la Exaltación y todos los actos que forman parte del calendario de una Fallera Mayor de València y su Corte ya aparecen en el horizonte.

Para Paula, la dimensión de lo que está por llegar es difícil de explicar.

Ella es fallera «de toda la vida». Primero llegó el sueño de ser Fallera Mayor de su propia comisión. Después, el de formar parte de este proceso. Y ahora ha alcanzado un punto que ni siquiera se atrevía a imaginar.

«Yo que soy fallera de toda la vida, de mi comisión, que ya era un sueño ser fallera mayor de mi falla y llegar aquí, no puedo pedirle más a la vida».

La frase resume perfectamente el momento.

No hay grandes ambiciones detrás de sus palabras. Hay, sobre todo, gratitud.

Gratitud por la familia, por la comisión, por las compañeras y por una experiencia que quiere vivir intensamente.

En casa ya empiezan a preparar la nueva vida fallera. Las conversaciones giran alrededor de los actos, las fechas y los compromisos. Todos quieren saber qué toca, cuándo toca y cómo será cada momento.

Y también hay que estar preparados para algo tan sencillo como recibir una llamada y salir corriendo hacia cualquier punto de València.

«Vamos a vivir la llamada muy intensamente y preparados para irse a donde sea».

03CARNICASEMBUENA
previous arrow
next arrow

Las 60 que también forman parte del sueño

Pero si hay un momento especialmente significativo de la entrevista es cuando Paula habla de las compañeras que no fueron elegidas.

No las llama rivales. No habla de ellas como las que se quedaron fuera.

Habla de amigas.

Las 73 candidatas compartieron pruebas, nervios, conversaciones, ilusiones y momentos que ya nadie podrá borrar. Ahora son 13 las que continúan el camino desde la Corte, pero Paula tiene claro que cualquiera de sus compañeras podría estar ocupando ese lugar.

«Hemos vivido unas pruebas maravillosas, ha sido una suerte compartirlas con ellas y conocerlas».

Y añade:

«Estamos aquí 13, pero cualquiera podría estar aquí».

Es quizá la mejor fotografía de la experiencia que acaba de comenzar para Paula Sebastián. La de una mujer que ha alcanzado uno de los grandes sueños de su vida fallera, pero que no olvida a quienes caminaron a su lado para llegar hasta aquí.

Ahora queda un año entero por delante.

Un año para descubrir si algún día consigue asimilarlo. Para aprenderse el calendario, cuadrar los turnos de la farmacia, recorrer Valencia de falla en falla y acostumbrarse a que la reconozcan por las calles.

Un año para vivir, minuto a minuto, aquello que durante tanto tiempo solo había sido un sueño.

Porque, al final, aquel apagón durante una entrevista quizá no fue más que una anécdota.

O quizá fue el primer capítulo de una historia que Paula Sebastián todavía está empezando a escribir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *