- Una ILP con 11.000 firmas ha sido presentada en Les Corts para intentar rebajar la barrera electoral
- Se antoja complicado que quienes tienen que decidir si se rebaja sean los que saldrían más perjudicados por esa medida
La propuesta de Unión Municipalista de rebajar la barrera electoral al 3% tiene un objetivo bastante claro: facilitar que partidos pequeños —sobre todo de ámbito local o municipal— puedan entrar en Les Corts Valencianes.
La razón principal argumentada: más representación
Actualmente, en la Comunitat Valenciana existe una barrera del 5% de los votos en toda la comunidad para obtener escaños. Esto significa que muchos partidos, aunque tengan apoyo relevante en algunas zonas, se quedan fuera del reparto de escaños.
Los municipalistas consideran que esto es una “anomalía democrática” porque deja sin representación a una parte significativa del electorado.
Bajarlo al 3% permitiría que más fuerzas políticas accedan al parlamento, haciendo el sistema —según ellos— más plural y representativo.
Facilitar la entrada de partidos locales
La medida también responde a un interés práctico:
Con el 5%, hacen falta alrededor de 125.000 votos para entrar.
Con el 3%, bastarían unos 75.000 votos.
Esto beneficia especialmente a partidos como los municipalistas, que tienen fuerza dispersa en muchos municipios pero no suficiente concentración a nivel autonómico.
Cambiar el sistema valenciano (más restrictivo que otros)
Otra crítica es que la Comunitat Valenciana tiene un sistema más duro que otras regiones:
Aquí el 5% se calcula sobre todo el territorio autonómico, no por provincias.
En muchas otras comunidades el umbral es del 3% por circunscripción.
Por eso, los impulsores dicen que la reforma busca igualar el sistema valenciano al de otras autonomías.
Conclusión
Unión Municipalista quiere bajar el listón al 3% porque:
Cree que el 5% deja fuera a muchos votantes sin representación.
Busca facilitar la entrada de partidos pequeños y locales.
Pretende hacer el sistema más plural y parecido al de otras comunidades.
Eso sí, sus críticos argumentan lo contrario: que bajar la barrera puede fragmentar más el parlamento y dificultar la gobernabilidad.




