La alerta naranja por lluvias y tormentas en la provincia de Valencia ha provocado un giro inesperado en la agenda fallera. El Ayuntamiento ha decidido suspender la jornada prevista del 9.º Congreso Fallero, una sesión crucial que debía celebrarse esta tarde y que ahora queda aplazada para mañana jueves, si las condiciones meteorológicas lo permiten.
Esta decisión forma parte de un paquete de medidas preventivas activado por el consistorio ante la previsión de precipitaciones intensas. Desde las 14:00 horas, se han programado cierres de parques, jardines, el Jardín del Turia y los cementerios, además de la suspensión de actividades deportivas al aire libre y otros actos municipales.
Los debates más sensibles, en espera
El aplazamiento de esta sesión del Congreso Fallero no es un hecho menor. Tras el parón estival, el Congreso acababa de retomar su actividad y se adentraba en una de sus etapas más sensibles, con asuntos capaces de generar un intenso debate dentro del colectivo fallero. La lluvia ha frenado su avance justo cuando el proceso de reforma de las normas de la fiesta alcanzaba un punto álgido.
Entre las cuestiones que estaban llamadas a centrar la sesión figuraban propuestas relacionadas con la denominación de «Falleras Mayores de València», la utilización del término «lengua valenciana», los homenajes a determinadas personalidades y posibles cambios en la composición de las cortes de honor. Estos temas, que han llegado al Congreso a través de enmiendas, han generado ya posiciones encontradas entre los participantes.
El calendario del Congreso Fallero se reajusta
Este aplazamiento se produce en un momento en el que el Congreso Fallero busca avanzar hacia una nueva regulación de la fiesta. Las mesas 1 y 2 ya han concluido sus ponencias, y la Mesa 4, centrada en los actos festivos, ha retomado los trabajos tras el verano. Posteriormente, se abordará la Mesa 3, relativa a cuestiones como las contrataciones y el régimen disciplinario. El objetivo es concluir los trabajos antes de que termine 2026, para después iniciar la revisión técnica y la tramitación administrativa y jurídica del nuevo texto.
La meteorología, por tanto, ha obligado a modificar el calendario, pero no el contenido de un debate que sigue esperando su turno. Si la sesión finalmente se celebra mañana, el mundo fallero tendrá que afrontar de golpe algunos de los temas que más pueden marcar el futuro reglamento.



















