El primer accidente mortal de automóvil de Valencia

Mucho antes de los atascos y semáforos actuales, la actual avenida del Puerto —inaugurada en 1802 para conectar la ciudad con el Grao— ya era una de las vías más transitadas de Valencia. Su trazado recto, perfecto para alcanzar grandes velocidades, la convirtió también en el escenario del primer accidente mortal de automóvil documentado en la ciudad. 

El 4 de julio de 1909, a la una y media de la tarde, regresaban del Grao el dueño del coche, D. Fernando Montesinos, junto con un mecánico —que actuaba como conductor— y los hermanos D. Rafael y D. Miguel Cañellas. 

Montesinos había adquirido aquel Chenard y Walcker hacía tan solo dos días y quería probarlo dando una vuelta por la ciudad. El automóvil circulaba sobre unas planchas metálicas instaladas en la calzada, reservadas en aquella época para el paso de carros y diseñadas para disminuir el ruido de su traqueteo. 

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En un intento de adelantar el carro que tenían delante, el conductor salió de las planchas y perdió el control del coche. Una de las versiones que nos ha llegado indica que este entró en un bache. Otra, que patinó porque las calles acababan de ser regadas, volcando el automóvil de manera estrepitosa. 

El conductor salió herido. Montesinos y Rafael Cañellas, ubicados en la parte trasera, quedaron protegidos por el coche pero no tuvo la misma suerte el copiloto, Miguel Cañellas, que quedó atrapado bajo la carrocería del coche. 

Aquel suceso tuvo lugar en las inmediaciones de la Cruz del Grao. Según la prensa de la época, el vehículo circulaba a una velocidad “extraordinaria” de entre 15 y 20 kilómetros por hora, comparable —según describen los periódicos— “a un caballo al trote largo”.

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Así pues, Miguel Cañellas quedó documentado como la primera víctima mortal de un accidente automovilístico en Valencia. Cañellas era teniente de caballería del regimiento de Alcántara y una persona muy querida en Valencia, por lo que su muerte causó una gran impresión en la ciudad. 

Los recortes se han obtenido del periódico Las Provincias del 5 de julio de 1909, digitalizado en la Hemeroteca de la Biblioteca Valenciana.

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