El binomio valenciano competirá del 6 al 12 de julio en Budapest tras ser seleccionado por la Real Federación Hípica Española
La doma clásica valenciana vuelve a situarse en la élite internacional. El jinete Juan José Ruiz Esteban ha sido seleccionado para formar parte del equipo español que disputará el Campeonato de Europa Young Riders 2026, una de las competiciones más prestigiosas del calendario continental, que se celebrará del 6 al 12 de julio en Pilisjászfalu (Budapest, Hungría).
Junto a su inseparable compañero Jerezano BCN, el joven valenciano afrontará el mayor reto deportivo de su trayectoria, culminando años de trabajo, constancia y una evolución construida desde la paciencia y el respeto absoluto por el caballo.

Una noticia que tardó unos minutos en hacerse realidad
La confirmación de su convocatoria llegó en un momento tan cotidiano como inesperado. Juan José estaba estudiando para un examen universitario cuando su madre le comunicó la noticia.
«Estaba tan concentrado que al principio casi no reaccioné. Cinco minutos después, cuando ya me lo creía de verdad, me invadió toda la emoción.»
Una reacción que refleja el enorme significado que tiene vestir la camiseta nacional para cualquier deportista, especialmente en un deporte donde cada selección es fruto de años de resultados y regularidad.

La precisión como sello de identidad
En un panorama nacional repleto de jóvenes talentos, la selección española ha apostado por un binomio cuya principal virtud es la regularidad técnica.
Juan José tiene claro cuál ha sido uno de los factores determinantes para conseguir la convocatoria.
«Creo que lo que más destacamos mi caballo y yo es la precisión con la que ejecutamos las pruebas y lo correctos que somos en cada ejercicio.»
En la doma clásica moderna, donde cada transición, cada apoyo y cada movimiento se valoran al detalle, esa capacidad para mantener la calidad técnica supone una de las mayores fortalezas competitivas.
Cinco años construyendo un binomio
Si existe una palabra que define la relación entre Juan José Ruiz y Jerezano BCN es confianza.
Después de cinco temporadas compartiendo entrenamientos y competiciones, ambos han desarrollado una compenetración que solo se consigue con tiempo.
«Nos conocemos perfectamente. No me permite cometer ningún error durante la prueba, así que tengo que mantener la concentración al máximo en todo momento. Cuando alcanzamos ese punto de conexión, él se entrega por completo.»
Jerezano BCN destaca por ser un caballo extremadamente sensible a las ayudas, con un galope especialmente potente y una personalidad afectuosa que ha reforzado aún más el vínculo entre ambos.

La importancia de respetar los tiempos del caballo
El camino hasta la selección internacional no ha sido lineal.
Como ocurre con la mayoría de deportistas de alto rendimiento, también han existido etapas donde la evolución parecía detenerse.
«Hay momentos en los que sientes que no mejoras o incluso que vas hacia atrás. Lo importante es no rendirse, seguir trabajando con calma y respetar siempre al caballo. Al final las cosas vuelven a salir.»
Una filosofía que resume buena parte de la esencia de la doma clásica: paciencia, constancia y bienestar equino por encima de los resultados inmediatos.
Mucho más que montar a caballo
Aunque el público únicamente observa los minutos de competición, detrás de cada reprise existe un trabajo diario mucho más complejo.
Para Juan José, la clave reside en la técnica y en una correcta preparación física del caballo.
«La gimnasia adecuada es fundamental. Hay que entrenar para llegar al éxito, pero siempre pensando en mantener al caballo sano.»
Una visión plenamente alineada con la evolución actual de la alta competición, donde el bienestar animal se ha convertido en uno de los pilares fundamentales del entrenamiento.
Llevar Valencia al escenario europeo
Aunque defenderá los colores de España, Juan José reconoce que también siente la responsabilidad de representar a su tierra.
«Siempre correrá sangre valenciana por dentro y quiero llevar a la Comunitat Valenciana lo más alto posible.»
El Campeonato de Europa será, además, una magnífica oportunidad para seguir demostrando el excelente nivel que atraviesa la cantera valenciana de doma clásica.

Los segundos antes de entrar en pista
Cuando el cronómetro inicia la cuenta atrás y llega el momento de entrar en la pista europea, la responsabilidad pesa.
«Mientras espero el inicio de la prueba solo pienso en conseguir la mayor puntuación posible e intentar traer una medalla para España y, especialmente, para Valencia.»
Un objetivo ambicioso que resume la ilusión con la que afrontará una competición donde estarán presentes los mejores jóvenes jinetes del continente.
Una familia detrás del éxito
Ningún deportista alcanza una cita internacional en solitario.
Juan José señala dos nombres imprescindibles en su camino.
Su madre, encargada del bienestar diario y de la alimentación de Jerezano BCN, y su padre, que además ejerce como entrenador técnico.
A ambos suma el respaldo recibido por la Federación Hípica Española, cuyo impulso ha sido decisivo para competir al máximo nivel internacional.
El aprendizaje que dejan los caballos
Más allá de las medallas, convivir con los caballos ha moldeado también a la persona.
«Me han enseñado responsabilidad, respeto y sensibilidad para escuchar y empatizar con los demás, igual que hago con mi caballo.»
Un aprendizaje que trasciende el deporte y que define la esencia de quienes viven la equitación desde el compromiso diario.

Un mensaje para la nueva generación de jinetes
Antes de poner rumbo al Campeonato de Europa, Juan José lanza un consejo a todos los jóvenes valencianos que sueñan con competir algún día al máximo nivel.
«Este deporte requiere mucha paciencia. Hay que cuidar muchísimo al caballo porque su salud es lo más importante. Una buena gimnasia desde la base permitirá llegar a la alta competición con un caballo sano y preparado.»
Con esa filosofía afrontará el gran reto de su carrera deportiva junto a Jerezano BCN, un binomio que ya ha demostrado que el trabajo silencioso, la precisión técnica y el respeto por el caballo siguen siendo el mejor camino hacia la élite internacional.







