El Hospital General de Valencia ha marcado un hito en la neurocirugía local al superar el medio centenar de craneotomías realizadas con el paciente despierto. Esta técnica de alta complejidad, que permite intervenir lesiones cerebrales en áreas funcionales críticas, se ha convertido en una herramienta fundamental para asegurar que actividades esenciales como el lenguaje, el movimiento o la sensibilidad no se vean comprometidas durante la cirugía.
El centro hospitalario ha reforzado este abordaje multidisciplinar, integrando en el último año el servicio de Rehabilitación. Este paso subraya el compromiso del Hospital General de Valencia con una neurocirugía más precisa, segura y, sobre todo, centrada en la recuperación y calidad de vida de los pacientes.
Un abordaje que minimiza riesgos y optimiza resultados
La clave de la craneotomía en paciente despierto reside en la capacidad del equipo quirúrgico para interactuar con la persona durante la operación. Mientras el paciente está consciente y responde a ejercicios específicos, los especialistas pueden identificar y proteger regiones cerebrales vitales para la comunicación, la lectura o el cálculo, reduciendo significativamente el riesgo de secuelas neurológicas permanentes.
Según José María Gallego, jefe de Neurocirugía, “el secreto está en la labor de equipo multidisciplinar y su objetivo de obtener el mejor tratamiento para cada paciente”. Desde 2014, el servicio de Neurocirugía ha trabajado coordinadamente con Neurofisiología y Anestesia y Reanimación, realizando 53 intervenciones de este tipo. Solo el año pasado, se llevaron a cabo ocho operaciones, superando la media anual del hospital.
Rehabilitación y Neurofisiología: pilares de la recuperación
La incorporación del servicio de Rehabilitación en 2025 ha añadido una capa crucial de calidad asistencial. Su participación abarca desde la valoración pre y intraoperatoria hasta el seguimiento postquirúrgico, permitiendo la detección temprana de posibles déficits y el establecimiento de estrategias de rehabilitación personalizadas para favorecer una recuperación funcional óptima.
Por su parte, la sección de Neurofisiología, liderada por Trinidad Blanco, desempeña un papel esencial en la protección de las funciones motoras y sensitivas. Mediante técnicas avanzadas de registro y estimulación cerebral, se monitoriza continuamente la integridad de las vías nerviosas, facilitando decisiones quirúrgicas en tiempo real y asegurando la máxima protección cerebral. Este enfoque integral permite abordar lesiones que antes se consideraban inoperables, mejorando significativamente el pronóstico de los pacientes.
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