El Hospital La Fe da un paso definitivo para reforzar su escudo sanitario frente a patógenos de máxima peligrosidad. La Conselleria de Sanidad ha formalizado la adjudicación de las obras para edificar la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel, un proyecto que supondrá una inversión superior a los cuatro millones de euros en la capital del Turia.
Las instalaciones se levantarán en la zona sur del complejo sanitario, situadas estratégicamente entre el servicio de Urgencias y el Banco de Sangre. Este nuevo inmueble dispondrá de unos 500 metros cuadrados distribuidos en dos plantas, diseñadas para albergar casos sospechosos o confirmados de fiebres hemorrágicas como el Ébola, Marburg o Lassa, además de cuadros complejos de tuberculosis multirresistente.
Instalaciones blindadas y circuitos independientes en el complejo sanitario
El proyecto constructivo busca garantizar que la actividad de esta unidad no interfiera bajo ningún concepto en la rutina médica del resto de pacientes. Con un plazo de ejecución estipulado en 16 meses una vez formalizada la firma del contrato, los trabajos sobre el terreno comenzarán en las próximas semanas para dotar al centro de infraestructuras de bioseguridad de última generación.
El edificio contará con habitaciones dotadas de sistemas de presión negativa continuos y filtración absoluta del aire a través de filtros HEPA de alta eficacia. Asimismo, la distribución arquitectónica contempla itinerarios completamente separados para el acceso y salida de pacientes y personal sanitario, reforzados por esclusas de seguridad destinadas a la colocación y retirada exhaustiva de los equipos de protección individual.
Diagnóstico biológico inmediato para evitar traslados de muestras
Junto a las obras arquitectónicas, el centro hospitalario ya ha iniciado la compra de instrumental técnico exclusivo para este departamento. El objetivo principal consiste en procesar las pruebas clínicas dentro del propio recinto blindado, sin necesidad de derivar tubos o fluidos potencialmente contagiosos a las dependencias comunes de análisis.
Entre los dispositivos adquiridos figuran analizadores automáticos de bioquímica, hematología y gases en sangre pensados para el diagnóstico directo a pie de cama. Con este equipamiento cerrado se anula el riesgo de incidentes en el transporte biológico dentro del complejo y se blinda la seguridad laboral de todo el personal que trabaja en estas dependencias.
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