La Comunitat Valenciana proyecta la creación de un Centro de Anticipación, Adaptación y Resiliencia Climática, una infraestructura pionera que aspira a convertirse en el primer organismo regional de Europa especializado en prever riesgos naturales y mejorar la respuesta ante fenómenos extremos como inundaciones, sequías o temporales.
El futuro centro funcionará como una plataforma de inteligencia climática capaz de combinar datos, investigación científica y análisis predictivo para ayudar en la toma de decisiones estratégicas relacionadas con el agua, las infraestructuras, la agricultura, la salud o el urbanismo.
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto será la monitorización del conjunto del mar Mediterráneo para detectar tendencias y posibles amenazas climáticas con meses e incluso años de antelación. La información recopilada se compartiría con otros territorios europeos para mejorar la capacidad de prevención y adaptación frente a eventos meteorológicos extremos.
La iniciativa surge tras los episodios climáticos registrados en los últimos años y especialmente después de las inundaciones de 2024, con el objetivo de reforzar la preparación ante futuras emergencias y minimizar los daños humanos, económicos y ambientales.
Además de generar conocimiento científico, el centro pretende orientar la planificación territorial y mejorar la eficiencia de las inversiones públicas, permitiendo diseñar infraestructuras y proyectos más resilientes frente al cambio climático.
El proyecto también contempla una estrecha colaboración con instituciones europeas y organismos internacionales especializados en adaptación climática, con la intención de convertir a la Comunitat Valenciana en un referente mediterráneo en prevención de riesgos naturales.
Dentro de esta estrategia de resiliencia, también se trabaja en nuevas actuaciones para reducir el impacto de futuras riadas, entre ellas la creación de parques inundables metropolitanos en las cuencas del Turia y del Poyo, espacios diseñados para funcionar como zonas verdes en condiciones normales y como áreas de laminación del agua durante episodios de lluvias intensas.
Con esta iniciativa, la Comunitat Valenciana busca situarse a la vanguardia europea en prevención climática, utilizando tecnología, ciencia y análisis predictivo para anticiparse a fenómenos extremos cada vez más frecuentes en la región mediterránea.



