Hoy en Mujeres del Tendido hablamos de una referente: María Félix, conocida como La Doña, la gran diva del cine mexicano, defensora de la tauromaquia y, sobre todo, mujer de los tendidos.
La Doña, mucho más que una actriz
Fue una mujer que llenaba las plazas de España y de México con su porte y su elegancia como ninguna otra. Su presencia en un tendido no pasaba desapercibida; cuando llegaba, la plaza lo sabía.
Pero si algo la hacía realmente especial era su carácter. Tenía una personalidad fuerte, segura y firme. No había nadie que no respetara lo que ella defendía, y entre esas cosas estaba, por supuesto, la tauromaquia.
Ícono del cine mexicano y del mundo taurino
María Félix fue una de las grandes figuras de la época de oro del cine mexicano, protagonizando numerosas películas y convirtiéndose en un símbolo de elegancia, carácter y feminidad fuerte.

Participó en películas relacionadas con el mundo taurino, como Camellia (1954), donde se rodaron escenas con figuras reales del toreo de la época. Esto demuestra que su relación con la tauromaquia no era superficial ni una simple afición: formaba parte de ese mundo cultural y social.
Una actitud que sigue siendo ejemplo
No era solo una actriz; era una figura pública con una personalidad arrolladora. Tenía lo que muchos llamaban “aura de diva”. Allá donde iba, se notaba su presencia. En una plaza de toros, en un teatro o en cualquier evento social, destacaba por su seguridad, su elegancia y su forma de estar.
Y esa es una idea importante para las mujeres del tendido de hoy:
Mirar el mundo con seguridad, con personalidad, con elegancia y defendiendo claramente lo que nos gusta, sin complejos y sin miedo.
Y como ella decía: “La vida es como los toros, hay que jugársela y salir victorioso.”
Y eso, todos nosotros, lo sentimos bien dentro.







