La Falla Fray Pedro Vives-Bilbao-Maximiliano Thous celebrará el próximo 26 de septiembre la cuarta edición de “Maxi Solidario, una falla inclusiva”, una jornada que reunirá a 40 asociaciones y que volverá a llenar de solidaridad, actividades y convivencia la calle Maximiliano Thous de València.
Lo que comenzó hace unos años como una iniciativa casi improvisada se ha convertido en una cita consolidada dentro del calendario solidario de la comisión. Así lo recuerdan Adonella Fagoaga y Elena Arándiga, protagonistas de una entrevista concedida a Onda Fallera Televisión, en la que han explicado cómo ha evolucionado un proyecto que nació con 16 asociaciones y que este año alcanzará las 40.
“Una locura maravillosa”, como la define Elena Arándiga, que nació de la inquietud de un grupo de jóvenes de la comisión por hacer algo diferente y, sobre todo, por ayudar. Cuatro ediciones después, “Maxi Solidario” se ha convertido en mucho más que una jornada de recaudación de fondos: es también un escaparate para asociaciones que trabajan con personas con discapacidad intelectual, enfermedades raras, cáncer, cáncer infantil, cardiopatías congénitas y otras patologías y realidades que necesitan investigación, apoyo y visibilidad.
Y precisamente la visibilidad es uno de los grandes objetivos de la iniciativa. Muchas de las asociaciones participantes son pequeñas y representan a colectivos muy reducidos, pero detrás de cada una existe una realidad que necesita ser conocida. Por eso, durante la jornada, los visitantes podrán acercarse a los distintos puestos, adquirir los productos que elaboran o comercializan las asociaciones y, al mismo tiempo, conocer su trabajo y recibir información.
La dimensión del proyecto ha traspasado incluso las fronteras de la Comunitat Valenciana. Este año participarán entidades procedentes de otros puntos de España, entre ellas asociaciones de Murcia, Madrid, Barcelona y el País Vasco. Para la organización, que estas entidades quieran desplazarse hasta València demuestra que “Maxi Solidario” se ha convertido en un referente para este tipo de colectivos.
Una gran tómbola como reclamo
Uno de los grandes atractivos de la jornada volverá a ser la tómbola solidaria. Adonella explica que, durante estas semanas previas al evento, las integrantes de la comisión están recorriendo comercios y establecimientos para conseguir productos y regalos que puedan incorporarse a la tómbola.
La respuesta de los comercios y particulares, según explican, está siendo muy positiva, aunque cualquier colaboración adicional es bienvenida. No en vano, en anteriores ediciones los regalos llegan a agotarse pocas horas después de comenzar la actividad.
Los comercios, empresas y particulares que quieran colaborar pueden ponerse en contacto con la organización a través del correo maxisolidari@gmail.com o mediante el Instagram de la Falla Bilbao, @falla_bilbao

Gastronomía y solidaridad
La jornada comenzará a las 10 de la mañana, con la apertura del mercadillo solidario y diferentes actividades de animación infantil. También habrá un almuerzo a precios populares, con bocadillos y productos para picar, y está prevista una comida solidaria, para la que la organización apunta a una paella como plato principal.
Un aspecto que las organizadoras quieren dejar especialmente claro es que la recaudación de la jornada se destina íntegramente a las asociaciones participantes. La falla no obtiene beneficio económico de esta iniciativa.
Para poder afrontar los gastos necesarios para organizar el evento existen colaboradores y patrocinadores, que permiten cubrir parte de los costes. Además, la organización puede emitir certificados de donación para aquellas aportaciones que cumplan los requisitos correspondientes.
Una jornada para aprender, disfrutar e incluir
“Maxi Solidario” no será únicamente un mercadillo. A lo largo de la mañana se desarrollará un amplio programa de actividades y actuaciones destinadas a convertir la calle en un espacio de encuentro.
Entre ellas destaca una actividad de sensibilización sobre la epilepsia, en la que se explicará cómo actuar ante una persona que está sufriendo una crisis epiléptica. Una iniciativa especialmente interesante, recuerdan sus organizadoras, porque se trata de una situación que puede producirse en cualquier momento y que es importante saber afrontar correctamente.
También participarán los chicos de Tot Junts, con una actuación de baile; deportistas vinculados al Levante UD y su Fundación, que realizarán una exhibición de hockey en silla de ruedas; y un grupo de timbales y batucada integrado por personas con distintas capacidades.
La animación infantil correrá a cargo de Ludifest, cuyos profesionales colaborarán desinteresadamente con actividades como manualidades y pintacaras. Las aportaciones que se recojan mediante las huchas instaladas durante estas actividades también tendrán carácter solidario.
Mucho más que un día de fiesta
La experiencia de “Maxi Solidario” ha servido además para crear redes entre las propias asociaciones. Este año, la organización impulsó por primera vez un encuentro de asociaciones a mitad de ejercicio, con el objetivo de que los diferentes colectivos pudieran conocerse, compartir experiencias y descubrir recursos y ayudas que pudieran resultarles útiles.
La iniciativa tuvo una gran acogida y la intención es repetirla. Porque, como explican sus organizadoras, en muchas ocasiones las asociaciones trabajan de manera independiente y desconocen las posibilidades de colaboración que existen entre ellas.
Así, “Maxi Solidario” ha ido creciendo hasta convertirse en un punto de encuentro en el que solidaridad, inclusión, información y convivencia van de la mano.
La falla como vehículo de solidaridad
Adonella Fagoaga y Elena Arándiga insisten en una idea durante la entrevista: la falla no organiza este evento para obtener ningún beneficio. Su papel es servir de vehículo para hacerlo posible, conseguir los permisos necesarios, coordinar la jornada y poner sus recursos y su trabajo al servicio de las asociaciones.
“La falla no se lleva nada”, recalcan. Todo lo contrario: la comisión aporta tiempo, esfuerzo y trabajo para que los colectivos participantes puedan recaudar fondos y, sobre todo, ganar visibilidad.
El próximo 26 de septiembre, la calle Maximiliano Thous, en el tramo comprendido entre Bilbao y Ministro, volverá a convertirse en un gran espacio solidario. Desde las 10 de la mañana y hasta aproximadamente las 14 horas, las 40 asociaciones participantes tendrán sus puestos abiertos y el público podrá comprar, colaborar, informarse, disfrutar de las actividades y compartir una jornada en la que la inclusión será la auténtica protagonista.
Porque “Maxi Solidario” demuestra que una falla también puede ser mucho más que pólvora, monumentos y fiesta. Puede convertirse en un punto de encuentro y en una herramienta para ayudar a quienes más lo necesitan.
Una falla inclusiva, 40 asociaciones y una misma finalidad: ayudar, dar visibilidad y demostrar que, cuando la solidaridad se convierte en fiesta, todos tenemos un lugar.




















