Os dejo este breve mensaje para pediros algo fundamental: no caigáis en provocaciones. No os dejéis llevar por la pasión del momento ni entréis jamás en ningún tipo de acto violento. La serenidad, la responsabilidad y el respeto son nuestra mejor respuesta.
Somos más y mejores, y tenemos razones para sentirnos orgullosos de nuestra tierra, de nuestra historia y de nuestras tradiciones. Amamos Valencia y queremos defenderla, pero debemos hacerlo con inteligencia, firmeza y dignidad, sin dejarnos arrastrar por quienes buscan la confrontación.
No permitamos que las acciones de unos pocos, por muy ruidosas que sean, desvirtúen lo que somos ni representen al conjunto de los valencianos. No confundamos el ruido con la realidad ni las provocaciones con las verdaderas preocupaciones de nuestra sociedad.
Rechazo a las movilizaciones y sospechas sobre su finalidad política
La confrontación no puede marcar el rumbo de nuestra ciudad. La vivienda puede ser hoy el motivo de la protesta, mañana puede ser otro, pero lo verdaderamente importante es cómo afrontamos nuestras diferencias. No debemos permitir que ningún asunto, por legítimo que sea, se convierta en una excusa para dividir a los valencianos o alimentar el enfrentamiento.
Por eso, sigamos adelante. Disfrutemos de nuestra fiesta, de nuestra Procesión Cívica y de nuestra entrada de Moros y Cristianos. Honremos nuestras tradiciones y demostremos, con nuestra actitud, el orgullo que sentimos por Valencia.
Defensa de la Procesión Cívica y los actos tradicionales
No entremos en provocaciones. No respondamos al enfrentamiento con más enfrentamiento. No les concedamos el protagonismo que algunos parecen buscar. La mejor respuesta es la serenidad, la convivencia y la firmeza de quien sabe quién es y en qué cree.
Que nadie nos robe nuestras fiestas, nuestra tranquilidad ni nuestra manera de vivir Valencia. Que nadie nos haga olvidar lo verdaderamente importante por una disputa política, por intensa que sea.
La política pasa, las estrategias cambian y los gobiernos también. Pero Valencia permanece. Nuestra historia, nuestras tradiciones y nuestro compromiso con esta tierra están por encima de cualquier interés partidista.
Sigamos con nuestra vida, disfrutemos de Valencia y defendamos lo nuestro con orgullo, pero siempre con responsabilidad y sin violencia.
Porque todo pasa.
Ellos también.
¡FELIZ 9 DE OCTUBRE!






















