La alcaldesa de València, María José Catalá, ha lanzado un mensaje centrado en la concordia, el respeto y la convivencia con motivo de la celebración del 9 d’Octubre, Día de la Comunitat Valenciana. Las declaraciones se han producido tras la tradicional bajada de la Reial Senyera desde el consistorio y antes del inicio de la Procesión Cívica.
La jornada festiva ha adquirido este año un matiz singular debido a la conmemoración del 750 aniversario de la muerte de Jaume I. Durante su comparecencia, la primera edil ha felicitado a la ciudadanía en nombre del consistorio y ha insistido en el carácter identitario de una fecha que considera común a toda la sociedad.
Regreso histórico de la espada de Jaume I a la comitiva cívica
La conmemoración histórica ha determinado los actos oficiales de esta edición, destacando especialmente la recuperación de la espada del Conqueridor dentro del recorrido cívico. Este elemento patrimonial vuelve a formar parte del desfile tras cincuenta años de ausencia, sumándose al valor simbólico de la jornada festiva.
Catalá ha defendido que tanto el recorrido urbano como la plaza consistorial pertenecen al conjunto de la ciudadanía. En este sentido, ha remarcado que el espacio público acoge una fiesta integradora donde ningún colectivo debe quedar excluido ni monopolizar las celebraciones tradicionales.
Petición para rebajar la tensión social y respaldo al comercio local
Frente al clima político actual, la alcaldesa ha apelado a evitar que la polarización se traslade al espacio público durante el 9 d’Octubre en Valencia. Ha remarcado que la sociedad precisa tranquilidad, resolución práctica de sus problemas cotidianos y un entorno de paz para el desarrollo colectivo.
Asimismo, ha animado a los vecinos a participar en las tradiciones populares acudiendo a los hornos, gremios y confiterías de la ciudad. El consumo de la típica mocadorà representa, según ha subrayado, un gesto directo de respaldo al comercio tradicional y de proximidad en los diferentes barrios.



























