Las Cortes Valencianas fueron escenario este viernes de una situación de gran tensión. Un diputado de Compromís, Gerard Fullana, se interpuso en el camino de la consellera de Educación, Carmen Ortí, justo en la puerta de acceso a la sala donde debía celebrarse una comisión informativa. Este incidente dejó a la consellera acorralada, generando un clima de fuerte enfrentamiento político y elevando la tensión Cortes Valencianas Educación.
El suceso ocurrió en un momento clave, previo a la comparecencia de la consellera ante la comisión de educación. La acción del diputado Fullana, al bloquear el paso de Ortí, paralizó la entrada y concentró la atención de los presentes. Este tipo de situaciones, aunque poco comunes, reflejan la intensidad del debate político en el ámbito autonómico.
El bloqueo a la consellera Ortí antes de la comisión
La consellera Carmen Ortí se dirigía a la comisión informativa de educación, una cita importante para rendir cuentas sobre su gestión. Sin embargo, su acceso fue impedido por el diputado de Compromís, Gerard Fullana, quien se colocó físicamente delante de la puerta. Este bloqueo generó un parón inesperado y forzó una confrontación directa entre ambos representantes políticos. La escena, presenciada por varios testigos, puso de manifiesto las diferencias y la crispación existente entre las formaciones.
Este episodio, aunque puntual, puede tener repercusiones en el ambiente parlamentario y en la relación entre los grupos. La política valenciana, como la Actualidad general, a menudo se ve salpicada por este tipo de incidentes que, más allá de lo anecdótico, revelan la pugna por el control de la narrativa y la visibilidad. Para más detalles sobre la noticia, se puede consultar la fuente original .
Repercusiones en el hemiciclo valenciano
Este incidente en Les Corts Valencianes no es un hecho aislado dentro de la dinámica política, pero su naturaleza directa y física lo convierte en un punto de atención. La consellera de Educación, Carmen Ortí, se vio en una posición incómoda, lo que podría generar debates sobre los límites del comportamiento parlamentario y el respeto institucional. La imagen de un diputado acorralando a una consellera a las puertas de una comisión es potente y deja una huella en el imaginario público.
Si en lugar de hacerlo un diputado de Compromís lo hubiera hecho uno de Vox a una consellera de Compromís, hoy Valencia estaría ardiendo con manifestaciones feministas llamando machista al diputado.
Como el acosador es de Compromís, todas calladas.













