Valencia esperaba una noche de fútbol, pero el cielo tenía otros planes. Una lluvia de intensidad extraordinaria ha transformado en cuestión de minutos gran parte de la ciudad y su área metropolitana, dejando calles anegadas, accesos complicados y el transporte público afectado. El temporal se impuso, incluso, al deporte rey, obligando a suspender el partido previsto.
La provincia se encontraba bajo aviso naranja por lluvias y tormentas, con registros que alcanzaron cifras muy destacadas. Según datos de Avamet, se contabilizaron 85 litros por metro cuadrado en l’Eliana, 76,2 en Torrent y 73,6 en Chiva, además de más de 60 litros en Riba-roja de Túria, Llíria y Paterna.
Partido suspendido y estadio afectado
La tormenta no dio tregua al acercarse la hora del encuentro entre el Levante UD y el Athletic Club, programado para las 21:30 en el Ciutat de València. Aunque los futbolistas llegaron a calentar, la persistente lluvia dejó el terreno de juego completamente impracticable. La situación dentro del estadio también se complicó, con el túnel de acceso al campo inundado y varias zonas del recinto afectadas.
Las imágenes del Ciutat de València evidenciaban un campo incapaz de ofrecer las condiciones mínimas para disputar un partido de Primera División, llevando a la inevitable suspensión del Levante-Athletic. Los aficionados tuvieron que abandonar las gradas mientras la lluvia continuaba castigando la ciudad. Hasta el momento, no se ha fijado una nueva fecha para la disputa del encuentro.
Impacto en el transporte y la vida urbana
Las consecuencias del temporal se extendieron mucho más allá del ámbito deportivo. Metrovalencia tuvo que interrumpir las líneas 1 y 2 debido a las condiciones meteorológicas adversas, mientras Emergencias mantenía activados los dispositivos de vigilancia ante el riesgo de inundaciones. Además, se declaró la preemergencia hidrológica en la zona del Carraixet-Calderona.
La jornada ya había comenzado condicionada por las previsiones. El Ayuntamiento de Valencia suspendió actividades en 26 centros educativos desde las dos de la tarde y cerró parques, jardines y otros espacios municipales como medida preventiva. Al caer la noche, la magnitud del episodio se hizo patente, convirtiendo una jornada deportiva en una noche de precaución y emergencia para Valencia.



















