Atacar a las fallas, el nuevo mantra de la izquierda pancatalanista local

PorRedacción

marzo 10, 2026 #fallas, #Opinion, #valencia

Como todos los que me conocéis sabéis, no soy fallero. Lo fui en mi más tierna infancia, pero mi fiesta es la Semana Santa Marinera. Vaya por delante esta advertencia amable para que quede claro, desde el principio, que no tengo ningún interés particular por hablar de la Fiesta, con mayúsculas, por sentimiento o chauvinismo: no pertenezco a ninguna comisión fallera, no he escrito en ningún llibret y lo más cerca que he estado de “sentirme fallero” fue mi reciente colaboración, como jurado, en el concurso de relatos falleros de la Agrupación de Fallas del Marítimo (desde aquí, mi más sincero agradecimiento por contar conmigo). Así que entenderán que no soy “sospechoso de nada”.

No es algo nuevo y a veces olvidamos demasiado rápido que, cuando no gobiernan, los partidos valencianos de izquierda acostumbran a atacar a las Fallas como fiesta, como forma de expresión popular, como organización y como parte inseparable de esta Valencia nuestra. Los mismos que la liaron pardísima durante la última época de Rita Barberá como alcaldesa de nuestra ciudad (organizando aquel engendro llamado “Intifalla”), y que pasaron a ser más falleros que nadie luciendo “saragüell” o llorando a lágrima viva al pasar delante de la Maredeueta mientras estaban en los gobiernos de Botànic y Rialto, han vuelto a la acción para denunciar EXACTAMENTE LO MISMO que permitían, o incluso alentaban, durante las Fallas donde tuvieron el poder local.

De repente, todo les molesta: las carpas, los petardos, los actos falleros que coinciden con el 8-M (¿recuerdan aquel infausto 2020 donde se pudo salir en tromba a la calle por la manifestación feminista y, al día siguiente, había que encerrarse en casa porque la “nueva gripe de solo uno o dos casos, no sean alarmistas” se había convertido en una pandemia mundial?), ahora son atentados a la convivencia ciudadana y se convierten en material para la falla particular que están tratando de plantar alrededor de Mª José Catalá, convencidos de que solo agitando el avispero podrán conseguir algo en las elecciones de 2027 que no sea darse con un muro de realidad, como ha ocurrido en Extremadura, en Aragón y, según todos los sondeos, pasará este fin de semana en Castilla – León.

No olvidéis que la inspiración intelectual de esta gente es un homófobo machista y falangista de carné llamado Juan de la Cruz Fuster, hijo del primer alcalde franquista de Sueca, que hablaba de las Fallas con desprecio, se refería a las falleras como «labradoras con pinta de reina» y a las Fallas como «fiesta grotesca» (¿recordáis el supuesto error de Ribó diciendo que «las Hogueras -de Alicante- eran artísticas y las Fallas eran grotescas»? Pues no, no era un error: era IDEOLOGÍA).

¿Saben una cosa? Entre ustedes y yo, a mí también me molestan los cierres de las calles, los petardos, las verbenas hasta altas horas de la madrugada, las papeleras y contenedores desbordados, pero entiendo que es la Fiesta de Valencia (de nuevo, con mayúsculas), que moviliza a decenas de miles de valencianos, a cientos de miles de visitantes y que tiene una simbología única que hay que respetar y regular, por supuesto que sí. Pero me molesta aún más que determinados políticos (y, de la mano, ciertos vecinos), quieran demonizar la fiesta fallera JUSTO AHORA (que son oposición), y se olviden de lo que ocurría en los tiempos donde estaban a los mandos de la nave (por decir algo), que era IGUAL o PEOR de lo que motiva su airada queja actual.

Entras en redes y observas una colección de “ladrillos” (como este, más o menos), de gente que va por la vida con el carné de Compromís, de Podemos-Podem-Pudimos o del PSPV en la boca y que, por arte de birlibirloque, se travisten en “antifalleros de toda la vida”, con una originalidad más que discutible (básicamente, porque su relato es un copia-pega de determinados perfiles que todos sabemos de dónde salen), y que no buscan una mejora de las Fallas o una regulación más restrictiva: buscan, simple y llanamente, un “quítate tú pa’ ponerme yo”, que ya, si eso, cuando Gobierne su “chupipandi” ya se nos habrá olvidado que criticaban lo mismo que alimentan… o que alimentaban lo mismo que ahora critican.

Disfrutad de las Fallas y, por favor, ignorad a los salvapatrias de la Intifalla pancatalanista.

José Vilaseca

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