El Congreso Fallero volvió ayer a poner sobre la mesa algunos de los asuntos que más debate habían generado durante los últimos días. Tras el parón veraniego y después de que la sesión prevista para el miércoles tuviera que aplazarse por la alerta meteorológica, los representantes falleros afrontaron una jornada marcada por el debate sobre la identidad de la fiesta, la organización de sus actos y el contenido del futuro Reglamento Fallero.
Y entre todos los asuntos había uno que llegaba especialmente cargado de simbolismo: el futuro del concurso de llibrets de falla impulsado históricamente por Lo Rat Penat.
La propuesta que había provocado la controversia planteaba modificar el artículo 83 del Reglamento Fallero para eliminar la referencia al actual concurso y abrir la puerta a que el Ayuntamiento de València organizara un certamen propio. También se habían planteado fórmulas más restrictivas, como eliminar la posibilidad de que existieran concursos de llibrets que no fueran organizados por la Junta Central Fallera.
Los llibrets de Lo Rat Penat se le vuelve en contra a Compromís, de intentar eliminarlos a pasar a ser acto oficial
Sin embargo, el resultado de la votación fue otro. El Congreso Fallero aprobó incorporar los llibrets de Lo Rat Penat como acto propio dentro del futuro reglamento, de manera que el histórico certamen no desaparece del texto normativo que se está elaborando. Así lo recogió anoche la información publicada por Levante-EMV.
La decisión tiene además una dimensión que va más allá de un simple artículo reglamentario. Lo Rat Penat viene organizando su concurso de llibrets desde 1903 y en 2026 participaron 306 publicaciones de comisiones falleras, según los datos facilitados por la propia entidad.
La votación cerró así uno de los debates que habían acompañado la reanudación del Congreso. En los días previos se había discutido si un concurso organizado por una entidad privada debía aparecer entre los actos contemplados por el Reglamento Fallero o si, por el contrario, correspondía crear un certamen directamente organizado por la Junta Central Fallera o el Ayuntamiento.
Las Falleras Mayores conservan su denominación
Otro de los asuntos que concentró la atención fue la propuesta de sustituir la expresión «Falleras Mayores de Valencia» por «Representaciones Mayores de València».
La modificación no era solamente terminológica. La fórmula propuesta podía abrir la puerta a una representación de carácter no exclusivamente femenino y, por tanto, a la posibilidad de crear en el futuro la figura de un «fallero mayor». Esa posibilidad había generado un intenso debate en los días anteriores a la sesión.
Finalmente, el Congreso rechazó la modificación, por lo que la denominación de Falleras Mayores de Valencia se mantiene en el texto que continúa elaborándose.
La decisión se produjo en una sesión en la que también se abordaron otras propuestas relacionadas con la estructura y la identidad de los actos falleros.
La indumentaria mantiene la diferenciación
La indumentaria fue otro de los asuntos sometidos a consideración. El debate se centraba en las reglas que deben regir la vestimenta tradicional durante los actos falleros y en las diferencias existentes entre la indumentaria masculina y femenina.
El resultado fue que el futuro Reglamento Fallero seguirá contemplando una diferenciación por género en la indumentaria, según la información publicada tras la sesión.
El asunto tiene especial relevancia porque el reglamento actualmente vigente ya establece diferencias entre la vestimenta del fallero y la fallera. El nuevo Congreso pretende actualizar esas normas y adaptarlas a la realidad actual de las comisiones, pero algunas de las cuestiones más sensibles siguen provocando posiciones diferentes entre los representantes.
Además se abordaron otros asuntos
La sesión no se limitó a Lo Rat Penat, la denominación de las Falleras Mayores y la indumentaria. La Mesa 4 está abordando un conjunto mucho más amplio de cuestiones relacionadas con los actos festivos, las recompensas, los distintivos y la organización de las celebraciones que debe supervisar la Junta Central Fallera.
Entre las propuestas que han formado parte del debate se encuentran también cuestiones relativas a los homenajes a personalidades valencianas, el concurso de calles iluminadas y otros actos vinculados al calendario fallero. El objetivo es determinar qué actividades deben quedar expresamente recogidas en el futuro reglamento y cuáles deben mantenerse dentro de la autonomía de las comisiones.
La jornada de ayer deja, por tanto, un Congreso que avanza artículo a artículo y votación a votación. Algunas propuestas consiguen abrirse paso; otras quedan fuera. Y algunas cuestiones que parecían destinadas a convertirse en grandes cambios terminan manteniendo, al menos por ahora, el modelo tradicional.
El proceso todavía no ha terminado. El presidente del Congreso Fallero, José Manuel Nieto, ya había señalado que el objetivo es completar las mesas de trabajo durante los próximos meses, realizar posteriormente una revisión técnica del texto y llegar a una ratificación plenaria antes de Navidad. Después, el documento deberá pasar por la tramitación administrativa y jurídica municipal.
Ayer, sin embargo, el mensaje salido de las urnas falleras fue claro en tres cuestiones especialmente sensibles: los llibrets de Lo Rat Penat permanecen, las Falleras Mayores conservan su denominación y la diferenciación de la indumentaria continúa en el futuro reglamento.
El Congreso Fallero sigue escribiendo así, mediante votaciones, el reglamento que deberá marcar las reglas de la fiesta durante los próximos años.



















