La conexión vial entre Cheste y Loriguilla ha recuperado su plena operatividad con la apertura al tráfico del nuevo trazado de la CV-383. Esta infraestructura, vital para la movilidad en la comarca, se vio gravemente afectada por la DANA de octubre de 2024, que sepultó parcialmente la vía original y dejó inutilizables más de 300 metros de carretera.
La Diputació de Valencia, a través de su diputada de Carreteras, Reme Mazzolari, ha destacado que esta solución es «definitiva, más segura y resiliente». Tras el desastre, se habilitó un desvío provisional que garantizó el paso de vehículos apenas tres semanas después del temporal, mientras otras vías importantes como la CV-378 y la CV-50 permanecían cortadas.
Una reconstrucción pensada para el futuro
La reconstrucción no se limitó a replicar la vía existente. La nueva CV-383, con casi un kilómetro de longitud, se ha levantado en una zona más elevada y alejada del cauce del barranco. Esta decisión estratégica busca reducir la vulnerabilidad de la carretera ante futuros episodios de lluvias torrenciales, un riesgo recurrente en la geografía valenciana. La inversión total en el desvío provisional y la ejecución de esta variante ha ascendido a 1,35 millones de euros.
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Garantía de seguridad y conectividad comarcal
Además de su nueva ubicación, el trazado incorpora mejoras en los sistemas de evacuación de agua y ha permitido reponer infraestructuras como los sistemas de riego afectados. La finalización de estas obras marca un hito importante en la recuperación de la red provincial de carreteras dañadas por la DANA. La nueva Actualidad CV-383 no solo une Cheste y Loriguilla, sino que también refuerza su conexión con la A-3, un eje fundamental para la provincia.
















