Un proyecto industrial ha permitido desarrollar una nueva gama de hilos sostenibles capaces de biodegradarse de forma controlada una vez finaliza su uso, con una financiación de 45.644 euros aportada por el Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación.
La iniciativa ha sido llevada a cabo por la empresa Hilaturas Miel, ubicada en Mutxamel, y está orientada al sector agroalimentario y cárnico. Su objetivo es reducir el impacto ambiental de productos textiles de un solo uso, como mallas para frutas y verduras o fundas para productos cárnicos.
Estos elementos suelen fabricarse con materiales como poliéster o polipropileno, que presentan buenas propiedades mecánicas pero generan residuos persistentes debido a su lenta degradación.
El proyecto ha desarrollado un acabado innovador basado en enzimas microencapsuladas que permanecen inactivas durante el almacenamiento, la fabricación y el uso del producto. Este sistema protege el material frente a factores como la humedad o la temperatura, activando la biodegradación únicamente cuando el producto entra en la fase de gestión de residuos.
El proceso ya ha sido validado a escala industrial, confirmando su viabilidad técnica, su reproducibilidad y su compatibilidad con los sistemas convencionales de producción textil.
Esta innovación supone un avance hacia soluciones más sostenibles en la industria, al transformar materiales tradicionales en productos con menor impacto ambiental y mayor valor añadido.



