Me veo en la obligación de escribir este segundo artículo sobre la huelga de la enseñanza, leído lo que leí en las respuestas a mi anterior artículo.
Cuando uno decide escribir para que los profesores lean lo que opino sobre este tema, pienso que son personas cultas, educadas y, al final, son en quienes ponemos la enseñanza de nuestros hijos, lo que hace que se les presuponga un nivel de comprensión alto y un grado muy elevado de bondad.
Y veo que, en un porcentaje altísimo —diría yo el 99%—, es así. Pero siempre hay elementos descontrolados, como he podido ver en las respuestas que recibí.
Ver cómo entran profesores a insultarme o a rebatirme sin haber entendido nada de lo que escribí, o simplemente que lo han entendido perfectamente pero, por razones ideológicas, discuten todo lo que dije, es preocupante.
Ver cómo gente de toda la provincia, que en su vida me había leído cuando llevo ya 17 años en estas redes y nunca les había importado lo que he escrito, aparece diciéndome lo que me dicen, creo que es señal de que algo que no les gusta he tocado.
Ver cómo alguno me ha insultado de tal forma que he tenido que borrar su comentario me hace pensar que, efectivamente, les he dado en la línea de flotación. Que no es más que la manipulación de ciertos sindicatos a los que les interesa la huelga por razones políticas y no por razones laborales ni de mejora de las condiciones de los profesores.
Gracias por la importancia que me dais y que habéis dado a mi escrito anterior.
CCOO, UGT Y STEPV, TRES SINDICATOS DE EXTREMA IZQUIERDA MÁXIMOS INTERESADOS EN LA HUELGA INDEFINIDA
Primero, hay que entender que quienes más están moviendo la huelga son CCOO, UGT y STEPV, tres sindicatos: dos de clara ideología separatista, comunista y de extrema izquierda, y el otro, un sindicato socialista cada vez más escorado a la extrema izquierda, como el partido que lo apadrina.
¿Alguien puede ser tan inocente como para pensar que a estos sindicatos les interesa solucionar cuanto antes todos los problemas que tiene el profesorado?
(Por cierto, tres sindicatos que forman parte de la “Comisió 9 d’Octubre”, que cada 9 de octubre por la tarde sale junto a esteladas independentistas en Valencia, con manifestaciones con claro tufo separatista catalán. Creo que esto dice muchas cosas de ellos).
La realidad es que puede que les interese solucionar algo para justificar sus acciones, pero para nada les interesa que la confrontación desaparezca, máxime ahora que queda un año para elecciones municipales y autonómicas.
Porque no lo olvidemos: estos sindicatos no quieren para nada al Partido Popular en el gobierno autonómico y municipal; estos están como locos porque Compromís y el PSOE vuelvan al poder.
Y, tal como hacen en la huelga por la DANA, no desaprovecharán ninguna oportunidad de poder echar a los profesores encima de la Conselleria de Cultura.
Me sorprende cuando alguien me reprocha que no tengo ni idea de las condiciones laborales en las que están trabajando. Pero esas condiciones, me cuentan muchos profesores, no varían en nada respecto a cuando estaba Marzà de conseller —sí, el de Compromís, amante de todo lo catalán— al frente de la enseñanza en la Comunidad Valenciana.
Que las mejoras, que recordemos que entonces pedían a la Conselleria estos sindicatos, les fueron negadas hasta cinco veces y, aun así, no convocaron una huelga indefinida como quieren hacer ahora; no han sido puestas en marcha y ahora quieren culpar al Partido Popular porque les interesa políticamente. Y no hay más.
CON EL BOTÀNIC (COMPROMÍS Y PSOE) NO FUERON TAN DUROS NI TAN INTRANSIGENTES
Por supuesto que estoy a favor de que tengan mejoras, pero que se pregunten por qué no las han pedido antes al Botànic o por qué no en estos tres años anteriores. Sus quejas ahora me huelen a ideológicas. Se ve muy claro cómo antes acariciaban y ahora pegan muy fuerte, sobre todo a un año de las elecciones autonómicas.
Igual tienen ahí parte de la respuesta del por qué aún no han mejorado.
Por cierto, hay quien me argumenta que el coste de la vida entonces (2018, más o menos) era menor que el actual. Pues que piensen quién está gobernando en España desde entonces y por qué la vida se ha encarecido tanto.
Tenemos claro que esto no lo van a decir; sería tirarse piedras contra su propio tejado ideológico. Es más fácil pedir responsabilidad al PP, esa que nunca le pedirían con tanta violencia política al Botànic. Es obvio.
Si al final va a dar igual: la ratio, el sueldo, las condiciones, la calefacción, el aire acondicionado o cualquier otra cosa.
Por mucho que me digáis, por mucho que escribáis, por mucho que me insultéis, creo que tenéis muy claro que a los sindicatos no les interesa para nada solucionar todos vuestros problemas. Se quedarían sin motivos para seguir arremetiendo contra el Partido Popular y el gobierno autonómico. Necesitan esta confrontación. Y vosotros, los profesores, y vuestras razones totalmente justificadas estáis siendo la munición empleada para estos ataques.
No hay más. Es mi opinión y, como tal, la dejo aquí. No os pido que estéis de acuerdo conmigo, solo que sepáis lo que pienso. Ojalá tuviera que rectificar.
No sabéis lo que me gustaría tener que rectificar esta opinión, pero por vosotros.
Porque sé que la gran mayoría sabéis que esto es así, pero el sindicalismo en la enseñanza es como una secta, igual que en otros ámbitos como la EMT, por ejemplo. Y ninguno queréis quedar marcados, porque al final os va en ello el sueldo y, muchas veces, el puesto de trabajo.
¡Ah! Y pensad que hay otros sindicatos que se lo están pensando porque no lo ven nada claro. Igual es que los interlocutores no son los más indicados y la huelga puede ser un fracaso.






















