El binomio formado por Raúl Camargo Cartier y el joven caballo Firsóu volvió a demostrar su enorme potencial competitivo durante la celebración de los Ranch Days disputados en Berriz (Bizkaia), donde lograron una destacada tercera posición en la categoría Open de Ranch Trail, una de las pruebas más técnicas y exigentes del Western actual.

La actuación dejó sensaciones encontradas para el jinete, que, pese a subir al podio, reconoció quedarse con la impresión de haber podido luchar por el triunfo. “Me he sentido en total sintonía con el caballo, con la confianza y la seguridad de que podíamos alcanzar la máxima puntuación. La conexión en pista fue excelente desde el primer momento”, explicó Camargo tras la competición.
El recorrido, compuesto por 16 obstáculos de elevada complejidad técnica, puso a prueba la precisión y la compenetración de todos los participantes. Raúl y Firsóu completaron prácticamente todo el trazado de forma impecable, firmando una de las actuaciones más sólidas de la jornada.
Sin embargo, el desenlace llegó en el último ejercicio, el conocido cuadro de inmovilidad. Después de un recorrido perfecto, Firsóu se desplazó dos pasos cuando su jinete se alejaba los diez metros reglamentarios, un pequeño detalle que terminó siendo decisivo en la clasificación final y que les privó de optar al primer puesto.

Aun así, la actuación del caballo volvió a dejar muestras de su enorme proyección. Con solo cuatro años, Firsóu destacó por su serenidad, atención y capacidad para responder bajo presión. “Su equilibrio mental es extraordinario. Es un caballo muy noble, sabe leer los obstáculos y confiar plenamente en las indicaciones que le doy”, señaló el jinete.
El concurso dejó además otro gran éxito para Firsóu, que también conquistó la medalla de oro en la categoría Novice junto a la joven amazona Marlene Guaita Beltra, confirmando así la versatilidad y calidad del caballo en diferentes niveles de competición.
Camargo también quiso poner en valor el altísimo nivel mostrado en la categoría Open. “No había margen de error para estar en el podio; cualquier mínimo detalle marcaba la diferencia. Ver una competición tan sólida en Berriz demuestra el gran momento que vive el Western actual”, afirmó.
Pese al sabor agridulce del resultado, el jinete se marcha de Bizkaia con conclusiones positivas y la motivación intacta para seguir creciendo junto a su caballo. “El balance es de aprendizaje continuo. Aunque logramos realizar casi todo el recorrido a la perfección, ese último obstáculo me recuerda que en la equitación nunca se deja de aprender. Me voy muy orgulloso de Firsóu, pero también consciente de los detalles que debemos seguir puliendo en casa”.
Contento con el podio, pero con la vista puesta en el futuro, Raúl Camargo Cartier ya piensa en las próximas citas con un objetivo claro: seguir perfeccionando la compenetración con Firsóu para alcanzar su mejor versión en pista.





