Un coche de la Policía Nacional se estrelló el sábado 12 de abril por la tarde contra una vivienda en la calle San Pascual de Alaquàs. El impacto fue lo bastante fuerte como para empotrarse en la planta baja (usada como garaje) y provocar un incendio.
Todo apunta a que el accidente se produjo durante una persecución policial.
Los agentes seguían a un vehículo que había huido de un control y en un momento dado, el coche perseguido hizo una maniobra brusca. El patrulla, al intentar evitar la colisión, terminó estrellándose contra la casa.
El coche policial era híbrido, y tras el choque se incendió la batería, lo que provocó fuego en el garaje y una gran cantidad de humo que subió al resto de la vivienda.
Dentro de la casa había una mujer de unos 67 años con movilidad reducida y quedó atrapada en la primera planta por el humo.
Los bomberos entraron, le pusieron una máscara y la evacuaron, fue trasladada al hospital por inhalación de humo, aunque en principio sin heridas graves.
Por su parte, los agentes que iban en el coche no sufrieron heridas graves.
No fue necesario excarcelarlos.
El incendio fue controlado por los bomberos y l coche fue retirado con precaución por riesgo de reactivación del fuego.
Aunque con todo ello, las causas exactas del accidente siguen bajo investigación.
Foto: El Periodic.com


Lo que debería limitarse es el uso de híbridos y/o eléctricos en vehículos de riesgo de accidente por sus evidentes problemas.