La Generalitat Valenciana ha elevado de nuevo su voz al ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, exigiendo una respuesta y acciones inmediatas ante la delicada situación que atraviesa el sector citrícola de la región. El incremento descontrolado de las importaciones de cítricos procedentes de Sudáfrica está tensionando el mercado y poniendo en jaque a los productores locales, quienes ven cómo su situación se agrava sin una intervención clara desde el Gobierno central.
Esta no es la primera vez que el Consell traslada su preocupación. Ya el 2 de febrero de 2026, la Generalitat remitió un escrito al Gobierno de España alertando sobre el impacto de estas importaciones en los agricultores valencianos. Sin embargo, más de siete meses después, la ausencia de respuesta se considera «especialmente preocupante» justo cuando la nueva campaña citrícola está a punto de comenzar.
La Generalitat reclama activar mecanismos de salvaguardia
En una nueva misiva, el conseller de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, Miguel Barrachina, y la consellera de Industria, Turismo, Innovación y Comercio, Marian Cano, han instado al Gobierno a adoptar una postura «firme y proactiva» ante la Comisión Europea. Han subrayado que los citricultores valencianos «no pueden seguir esperando una respuesta mientras afrontan una situación cada vez más difícil», ante un volumen de importaciones sudafricanas que ha crecido drásticamente, superando previsiones y perjudicando la producción autóctona.
Ante la inminencia de la próxima campaña, la Generalitat ha solicitado a Carlos Cuerpo tres medidas específicas para proteger al sector. En primer lugar, activar de forma inmediata los mecanismos de seguimiento de las importaciones previstos en el Acuerdo de Asociación Económica con la Comunidad de Desarrollo del África Meridional. En segundo lugar, solicitar formalmente a las autoridades comunitarias la aplicación de la cláusula de salvaguardia si se confirma la perturbación del mercado. Finalmente, reforzar los controles fitosanitarios en los puertos de entrada de la Unión Europea.
Riesgo fitosanitario y exigencia de reciprocidad
El Consell ha alertado sobre el riesgo fitosanitario que conllevan estas importaciones, mencionando la posible entrada de organismos nocivos como la mancha negra de los cítricos o la falsa polilla. Esta amenaza, a juicio de la Generalitat, hace aún más urgente una actuación preventiva y coordinada. Miguel Barrachina ha enfatizado que no buscan «privilegios, sino coherencia, reciprocidad e igualdad de condiciones» para un sector estratégico en la Comunitat Valenciana.
La citricultura es vital para la economía valenciana, generando empleo y contribuyendo al mantenimiento de la actividad agrícola y del territorio. Por ello, la Generalitat insiste en que el Gobierno de España debe responder a su petición de febrero y utilizar todos los mecanismos disponibles para evaluar el impacto de las importaciones y promover ante la Unión Europea las medidas de salvaguardia necesarias.
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