El sector agroalimentario valenciano se afianza como un pilar fundamental de la economía regional, superando los 5.500 millones de euros en exportaciones durante el primer semestre de 2026. Este notable crecimiento, un 0,5% superior al mismo periodo del año anterior, impulsa la estrategia de la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca para reforzar una industria capaz de transformar, innovar y competir en mercados globales.
La capacidad de transformación de los productos valencianos no solo se traduce en éxito exportador, sino que también genera un impacto económico directo en la Comunitat. Una industria fuerte permite que una parte significativa del valor generado permanezca en la región, creando empleo y abriendo nuevas oportunidades para agricultores y ganaderos, tal como ha destacado Miguel Barrachina, conseller del área.
El superávit comercial y su impacto regional
La solidez del sector agroalimentario valenciano se refleja en su balanza comercial, que en los seis primeros meses del año registró un superávit de 2.065,6 millones de euros. Este dato contrasta con el déficit de 780,4 millones que presentó el conjunto de sectores económicos de la Comunitat Valenciana en el mismo periodo, evidenciando la contribución positiva de la agroindustria.
Las exportaciones agroalimentarias de la región representan el 13,6% del total español en este sector y constituyen el 27,3% de todas las exportaciones valencianas. Países como Alemania, Francia, Italia, Reino Unido y Portugal son los principales destinos de estos productos, lo que subraya la competitividad y el reconocimiento internacional de la oferta valenciana.
Inversión y relevo generacional para el futuro del campo
Para seguir impulsando este crecimiento, la Conselleria de Agricultura cuenta con un presupuesto de 392,4 millones de euros para 2026, un 7% superior al ejercicio anterior. De esta cantidad, cerca de 150 millones se destinan a ayudas para modernizar, recuperar y mejorar la competitividad del campo valenciano, incluyendo 50 millones para modernización de explotaciones agrarias y 9 millones para la ganadería.
Además, el fortalecimiento de la industria agroalimentaria se vincula estrechamente con el relevo generacional. En La Hoya de Buñol, las ayudas a jóvenes y nuevos agricultores han propiciado 16 incorporaciones, 14 de ellas de jóvenes, con una inversión de 750.000 euros. Iniciativas como estas, que buscan atraer talento al sector, son fundamentales para garantizar la continuidad y la vitalidad del campo valenciano.
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