Las elecciones del próximo 29 de noviembre se han convertido en un momento clave para definir el futuro de esta nación, que todavía podemos llamar España. Un momento donde nos lo jugamos todo.
Con respecto al sistema educativo, nunca ha estado más hundido que tras los 8 años de gobierno de Pedro Sánchez y sus socios antiespañoles. Por ese motivo, entre otros, propongo 10 medidas imprescindibles, que un nuevo gobierno de derechas debería afrontar, con la esperanza de empezar a sanar a esta enseñanza que está ya en estado terminal.
1- Derogación inmediata de la LOMLOE y reversión del modelo instaurado con la LOGSE y que ha llevado el sistema educativo a la sima en la que ahora se encuentra.
2- Redacción y aprobación de una nueva ley de Educación, que recupere el modelo anterior a la LOGSE, el modelo de la EGB y el BUP. En un periodo transitorio, final de la ESO, con 8 años de educación primaria y un bachillerato de 4 años.
Reorganización de etapas escolares y unificación curricular
3- La nueva estructura del sistema educativo será en líneas básicas: Un primer ciclo de Educación Infantil de tres cursos (de 0 a 3 años); un segundo ciclo de Educación Infantil, de tres cursos (de 3 a 6 años); 8 curso de EGB o Primaria, dividida en tres ciclos. Ciclo inicial de 1º y 2º de primaria. El ciclo medio, desde 3º a 5º de primaria y un ciclo superior, de 6º a 8º de primaria. Un bachillerato de 4 cursos y, en paralelo, una formación profesional, también de 4 cursos, con 2 ciclos, de 2 cursos cada uno. Al final de la primaria (EGB), que será enseñanza obligatoria (de los 3 a los 14 años), se expedirá un Graduado Escolar, que habilitará tanto para acceder al bachillerato como a la formación profesional.
4- Establecimiento de un curriculum único para toda España, donde la enseñanza del castellano (español), las matemáticas y las ciencias naturales y sociales, como área troncales. Tengan un peso realmente significativo en todas las adaptaciones curriculares que se pudieran realizar.
5- Recuperación de la enseñanza sistemática de la lectoescritura, siempre en la lengua materna del alumnado, desde el 2º nivel del 2º ciclo de Infantil (4 años).
Libertad de centros educativos y la lengua y exigencia al cuerpo docente
6- Libertad de elecciones de la lengua de enseñanza por parte de las familias del alumnado. Fin de las imposiciones lingüísticas, especialmente de las políticas de inmersión lingüística. Respeto absoluto a la lengua materna del alumnado y, en especial, del español, como lengua común de todos los españoles.
7- Libertad de elección de centro educativo para sus hijas e hijos por las familias. Instauración del cheque escolar para todos los niveles desde los dos ciclos de la Educación infantil a los bachilleratos y formación profesional. En el periodo transitorio, establecimientos de incentivos fiscales a aquellas familias que elijan para sus hijos niveles o centrosEliminación no cubiertos por fondos públicos.
8- Refuerzo del papel del docente, empezando por un ingreso mucho más selectivo al cuerpo docente del profesorado en la educación pública. Recuperación de fórmulas mas exigentes de acceso, como fue el Acceso Directo para los mejores expedientes en los estudios de Magisterio. Recuperación de lo figura del catedrático de bachillerato para profesorado con el título efectivo de doctor. Eliminación de todos los liberados sindicales en la enseñanza.
9- Eliminación de cualquier forma de adoctrinamiento ideológico en las aulas, especialmente todas las de orientación woke, ya sea impartidas por parte de los propios docentes o de otras organizaciones. Autorización expresa por los padres de cualquier actividad extracurricular y control estricto de la inspección educativa, más allá de lo incluido en la libertad de cátedra.
10- Recuperación de unos criterios claros de evaluación, donde el objetivo será alcanzar la excelencia. Regreso de las notas numéricas y de las repeticiones de cursos, contando este alumnado con el apoyo educativo para todo el alumnado que lo pueda necesitar.
Estas son únicamente una muestra de medidas necesarias para intentar recuperar el sistema educativo en España. Un proceso que, de iniciarse, será largo y complicado, pero absolutamente necesario.












